Cifras
- 38 millones de dólares tendrá que pagar el Municipio de Panamá y la AAUD por el préstamo que adquirió Juan Carlos Navarro en 2006 y que ha provocado un déficit en algunos programas sociales de la actual alcaldesa Roxana Méndez.
- 40 años tenía el edificio Hatillo cuando Navarro gestionó su compra por 12 millones de dólares. Este viejo edificio muestra graves problemas, como rajaduras, además de que nunca se acondicionaron los ascensores.
El Municipio de Panamá y la Autoridad de Aseo tienen que desembolsar cada mes más de 200,000 dólares para pagar un préstamo bancario de 25 millones de dólares ejecutado en 2006 que fue a parar casi en su totalidad a la caja chica de Juan Carlos Navarro, mientras ejerció como alcalde de la ciudad capital.
Es una deuda que se incrementa con los intereses a 38 millones de dólares y que deberán hacerle frente las futuras administraciones del Municipio de Panamá hasta 2018, préstamo que no resolvió los problemas como prometió Navarro en ese entonces.
Con ese dinero, Navarro, hoy candidato presidencial por el Partido Revolucionario Democrático (PRD), forzó la compra de un edificio de 40 años, el Hatillo, para mudar la sede del Municipio de Panamá, el cual hoy día ya vuelve a enfrentar problemas de deterioro, mientras que la Autoridad de Aseo heredó una deuda con la que se iba a financiar su nueva sede en el área de Cerro Patacón. El proyecto nunca se desarrolló, pero la deuda quedó.
Además de ello, el excontralor Dani Kuzniecky reportó en su momento una serie de irregularidades, como el pago adelantado a contratistas y apertura de una cuenta bancaria a nombre del Municipio de Panamá para poder desviar parte de los fondos.
A junio del año pasado, el Municipio de Panamá había pagado 12.3 millones de dólares por el préstamo con Banistmo que realizó Navarro, mientras que la Autoridad de Aseo 7.5 millones de dólares.
Para Enrique Ho, director de la AAUD, esta deuda les ha impedido invertir en campañas de concienciación para aminorar el problema de la recolección de los desechos en la capital. Además, comentó que los 1.2 millones destinados a la construcción del edificio de la AAUD nunca aparecieron.
“Ese dinero nos hubiera servido para campañas de concienciación en los medios de comunicación y en las escuelas, porque en realidad el tema de la recolección va vinculado a la conciencia ciudadana, algo que hace falta en la ciudadanía panameña”, declaró el funcionario.
Ho también afirmó que el despilfarro de Navarro los mantiene en un edificio inadecuado y que a pesar de todas las limitaciones tratan de hacer el trabajo.
“Nosotros todavía estamos pagando por eso... Estamos tratando de recuperar los 1.2 millones para la construcción de nuestra sede, porque ese dinero nunca se utilizó”.
Para Roxana Méndez, alcaldesa del distrito capital, esa suma millonaria ha causado déficit en las arcas del Municipio y además se han tenido que parar algunas obras sociales, debido al pago de dicho préstamo.
Pero además consideró que los 12 millones pagados por ese edificio no son justificables ni reales, ya que no se consideró el reemplazo de elevadores, aires acondicionados y sistemas de seguridad que requiere una infraestructura de ese costo.
“Sería conveniente investigar el valor de los avalúos realizados por el MEF y Contraloría para conocer el contenido y conclusiones de dichos avalúos en ese momento. Ambos informes, tanto de Contraloría como del MEF, no se encuentran en el Municipio de Panamá”.
Por su parte, la exalcaldesa Mayín Correa dijo que en la compra del edificio Hatillo el Municipio de Panamá perdió. “El único que ganó fue él”, aseveró, haciendo referencia a Navarro.
Correa recordó que cuando le traspasó el Municipio de Panamá a Navarro le dejó en marcha un proyecto para construir la nueva sede en el mismo espacio de las antiguas oficinas de Aduanas en Avenida B, pero él, dijo, decidió echarlo al traste.
“Era un palacio municipal con todas las condiciones necesarias, entre ellas, biblioteca, restaurante y demás facilidades. Para llegar a ese sueño convocamos a un concurso de diseño en el que participaron unas 14 firmas de arquitectos. Eso nos representó un gasto de 800,000 dólares que Navarro echó a la basura, porque lo botó cuando llegó a la alcaldía. Según los planos, el nuevo palacio tendría un valor de 8 millones de dólares”, detalló Correa.