El derrame de 42 mil galones de búnker liviano que se suscitó en la empresa Atlantic Pacific S.A. (APSA), ubicada en Colón, se debió al descuido de trabajadores que laboran en el lugar, informó el comandante de los bomberos de esta provincia, Darío Hudson.
Indicó que los bomberos se mantienen en estado de "alerta preventiva" ante la posibilidad de que se produzca algún incendio en los herbazales continuos a Brazos Brooks, en donde está ubicada la planta de APSA.
Señaló que todavía no se ha determinado la cantidad exacta de líquido que se derramó el sábado en la madrugada.
Explicó que el derrame se produjo debido a que los empleados trataron de llenar el tanque número 147 con una cantidad de líquido superior a la capacidad para la cual fue diseñado.
Por su parte, Bolívar Zambrano, director regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), manifestó que se detectó la muerte de peces de todos los tamaños que tenían su hábitat en las quebradas de Brazos Brooks y que fueron contaminados con este búnker, que además causó daños a la flora del sector.
Agregó que la empresa colocó dos barreras de contención para evitar el flujo del combustible a otras áreas que pueden desembocar al mar, pero personal técnico de la institución mantiene un monitoreo para detectar otras posibles áreas afectadas donde abundan peces, cangrejos y reptiles, entre otras especies.
En septiembre de 1996, un derrame de diesel se produjo en el cauce del antiguo Canal Francés, que provocó la muerte de una considerable extensión de mangles y animales.
En Colón, APSA opera en Monte Esperanza, Rancho Ramos, sector de Brazos Brooks, y mantiene tanques de almacenamiento en el cementerio de Mont Hope, Gatún y Margarita.