Luego de su salida de las filas de la Policía Nacional como sub comisionado de la zona policial de Colón, Mauricio Nelson, responsabiliza de su seguridad al comisionado Diego De León y otros directivos de la entidad.
Nelson aclara que su separación surgió tras investigaciones que salieron de la oficina de De León, quien actualmente es el director de operaciones de la PN, pero también ocupó el cargo de sub comisionado antes de él.
Aunque también responsabiliza el director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez, por no haberse llevado el debido proceso en su caso.
Nelson aseguró en el programa Cara a Cara que todas las pruebas que se le practicaron -por supuestamente violar el Reglamente Disciplinario- demostraron que no tenía nada que ver con el narcotráfico ni con ninguna otra actividad irregular, como se le señala.
A la Dirección de Responsabilidad Policial (DRP) también llegó información que vinculaba al entonces jefe de la zona policial de Colón con el el señor Francisco Córdoba -quien es relacionado con el narcotráfico-.
La prueba del Ioscan solo mostró que en los vehículos que él -y otros agentes pudieron utilizar- habían partículas minúsculas de sustancias ilícitas, rastros que pudieron llegar por la manipulación que ejerce cualquier agente de seguridad de este estamento.
Señala que cuando llegó a la zona policial de Colón (a suceder a De León) encontró desórdenes administrativos, las unidades policiales no tenían ni dónde comer y en las costas no había seguridad. Todo fue mejorado durante su jefatura, incluso el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, pudo palpar la diferencia positiva.
Actualmente el equipo de abogados que compone la defensa del ex sub comisionado evalúa el camino a seguir, ya que las investigaciones continuarán.
"Confiamos en Dios y en la justicia que vamos a salir bien, este viacrucis es una enseñanza", acotó Nelson.