Residentes del sector de Soloy en el distrito comarcal de Besikö consumen agua contaminada, según estudio particular realizado por la bióloga estadounidense Amanda Gabster.
La profesional norteamericana dijo que desde años ha fijado su mirada en los múltiples problemas que enfrentan los indígenas en la comarca Ngöbe Buglé.
Ella ha logrado instalar el primer laboratorio de agua que tiene como propósito vigilar de manera permanente la calidad del vital líquido que consumen estos aborígenes en diferentes sectores. También ofreció reactivos de vigilancia de agua por unos 10 años.
Financiamiento.
Comenta Amanda Gabster, que las obras que realiza en el sector es el resultado de una donación realizada por una mujer centenaria de Estados Unidos que ofreció B/ 1 millón para proyectos especiales, de los cuales pudo obtener una especie de beca con B/ 10 mil balboas que ha invertido en el proyecto para estudio de agua en la comarca Ngöbe Buglé.
Mencionó que ya se han hecho múltiples pruebas al agua que sale de las plumas o grifos, además de ojos de agua y tomas de donde se saca este líquido para el consumo humano.
"La mayoría del agua está contaminada y la gente vive así. Ellos nos aceptan y ven bien que nosotros estemos haciendo estos estudios, pero sí deben tener más atención por parte de las autoridades" mencionó.
Los estudios han establecido que el agua de estos lugares contiene bacterias, residuos fecales, entre otros parásitos que no son buenos para la salud de ninguna persona.
Tenaz trabajo.
Con 23 años, Amanda Gabster, dice haberse enamorado de Chiriquí y disfrutar trabajando dentro de la comarca Ngöbe Buglé, y que su intención es tratar de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, que es bastante mala.
Según la también Licenciada en Biología, que vino a Panamá a través de un intercambio cuando estudiaba en secundaria, haciendo las inversiones necesarias, con apoyo del Gobierno y otras instancias, se podría mejorar mucho las situación de la comarca.
"La mayoría de los panameños no se imaginan la pobreza extrema en que viven en este sector, donde los principales afectados son los niños con desnutrición crónica y que mueren por diarrea" acotó.