Nicaragua iniciará los estudios de factibilidad de un ambicioso proyecto de Canal Seco Interoceánico, valorado en más de 2.600 millones de dólares, que atravesaría el territorio nacional con modernas líneas ferroviarias para transportar más de un millón de contenedores por año entre puertos del Pacífico y el Atlántico.
Los estudios serán realizados por un equipo de seis científicos norteamericanos de la empresa Canal Interoceánico de Nicaragua (CIN), que llegó esta semana al país para formalizar la apertura de la fase final de la investigación, que se prevé concluir en 2005, anunció uno de los representantes del grupo, Leonel Teller, en rueda de prensa en Managua.
La CIN, con sede en Nueva York, fue formada en 1994 por un grupo de inversionistas norteamericanos y europeos, con el interés de financiar la construcción del canal ferroviario, cuyo costo está valorado en 2.636 millones de dólares.
CIN pretende ampliarla con un estudio final de factibilidad sobre ingeniería e impacto ambiental, que espera formalizar con el gobierno de Enrique Bolaños el próximo agosto.
La investigación final requerirá una inversión de 15 millones de dólares, que serán financiados por el Banco Fieldstone de Estados Unidos, en cuanto la misión de la CIN, que se encuentra en Nicaragua, cumpla con los últimos requerimientos exigidos por el gobierno, a fin de formalizar los términos de referencia para la firma del contrato.
La misión está encabezada por el geólogo estadounidense Michael Cline, quien funge actualmente como asesor principal de un proyecto privado sobre desperdicios nucleares en Estados Unidos, y quien expuso ayer al gobierno nicaragüense los detalles de la obra.
Hoy, el especialista explorará el terreno de la futura ruta en un sobrevuelo en helicóptero.
La ruta ferroviaria tendrá una extensión de 377 kms, que unirá a los puertos de Monkey Point, del Atlántico sur, con Paso Gigante, en el Pacífico sur de Nicaragua, donde se planea construir modernos muelles con capacidad de manejo de contenedores y equipos marinos, precisó el geólogo Michael Cline.
La línea ferroviaria costará unos 1.400 millones de dólares, y estará integrada por trenes de dos pisos, que se desplazarán a una velocidad de hasta 100 kms por hora. Los trenes tendrán capacidad para transportar más de un millón de contenedores al año, según proyecciones ofrecidas por Cline.
Estudios preliminares señalan que la falta de infraestructura interoceánica en el hemisferio genera un déficit de carga de nueve millones de contenedores al año, según CIN.
El proyecto promete sentar las bases de un desarrollo más seguro para Nicaragua, donde el 70% de la población vive en la pobreza, y generar más de 20,000 empleos directos para nicaragüenses durante la fase de construcción, que podría concluir en 2009, si el gobierno da luz verde a su realización.