El representante legal de la empresa Trafalgar Maritime Internacional, Gustavo Padilla, aseguró que la nave Otterloo nunca ancló en el puerto de Cristóbal, en Colón, cuando se dirigía hacia Turbo, en Colombia, en donde desembarcó un cargamento de 3,000 fusiles AK-47 que fue a parar a manos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y por ello parte de esas armas no se quedó aquí.
Padilla afirmó que de acuerdo con la bitácora del Otterloo, éste nunca se detuvo en Cristóbal, por lo que consideró descabellada la información aparecida en Colombia en donde se asegura que parte de las AK-47 quedó en manos de una facción del Partido Arnulfista (PA).
Indicó que esta situación podría ser esclarecida por el capitán del Otterloo, Carlos Aguilar, quien puede certificar si la nave pasó en algún momento de su viaje por alguno de los puertos de la provincia de Colón durante su travesía hacia Turbo.
Por otro lado, se informó que la Fiscalía Segunda de Drogas citará a las personas mencionadas como participantes en la compra de un lote de 3,000 AK-47 a la Policía nicaragüense y en la que actuó como intermediaria la compañía GIRSA.
El procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, comisionó al fiscal Patricio Candanedo a ejecutar las investigaciones relacionadas con este caso.
Sossa alegó que comisionó a ese despacho para ejecutar las averiguaciones, debido a que cuenta con la organización suficiente para analizar los movimientos y transacciones hechas por las empresas involucradas para la adquisición de las armas.
Una publicación de El Tiempo de Bogotá indica que parte de los 3,000 AK-47 quedó en manos de un grupo del PA, cuando el Otterloo hizo tránsito por el muelle de Cristóbal.
El futbolista afirmó, sin embargo, que continuará jugando con su actual equipo, el Girondins de Burdeos y que espera ganar la liga el siguiente torneo.
Sobre la eliminación de Francia del Mundial de futbol en la primera fase, Dugarry comentó que la selección fue incapaz de mantener un elevado ritmo de juego y de físico durante la competición.