“En Panamá no existen políticas de desalojo masivo de indígenas”. Así respondió ayer el director de Política Indígena de Panamá, José Isaac Acosta, al informe que emitió el relator especial de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya.
Según Acosta, “no existe una política de desalojo masivo ni peligra la vida de las personas que ellos listan en la nota enviada al Gobierno panameño, y de nadie en esa zona”.
En declaraciones a RPC Radio, aseguró que “hay un clima de respeto, movilidad y de comunicación fluida permanente en la zona”.
Anaya informó el pasado 25 de noviembre su "extrema preocupación por los desalojos forzados y la destrucción de viviendas" que se dieron el 20 de noviembre de 2009 en las comunidades indígenas Naso, en la provincia Bocas del Toro, fronteriza con Costa Rica.