En Panamá, el 20% de los nacimientos que se registran en los hospitales y centros de salud corresponden a menores entre las edades de 14 a 17 años.
Las estadísticas del Ministerio de Salud (MINSA) revelan que por año se registra un aproximado de 35 mil controles de parto en niñas menores de 10 hasta los 18 años de edad.
Sin embargo, el problema de los embarazos precoces va más allá de iniciar una maternidad temprana; está en exponer la salud a infecciones de transmisión sexual como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH/ Sida).
Para José Jorge Cedeño, coordinador Nacional del Programa de VIH/Sida, la situación de las menores adolescentes que inician una vida sexual activa, se debe a la falta de comunicación y educación en el hogar.
Tan solo el año pasado, la Asociación Panameña de Planificación Familiar (APLAFA), de San Miguelito, atendió a 3,597 menores de edad en consultas de obstetricia.
Cedeño reconoce que, cada día, las menores adolescentes inician su vida sexual a edades más tempranas, creciendo así su exposición a contagiarse de enfermedades de transmisión sexual.
Mientras que la ex diputado Teresita de Arias explicó que en todo los casos donde una menor ha salido embarazada se debe iniciar una investigación de oficio.
"Hay que averiguar qué sucedió, si se detecta un delito de incesto o abusos, acotó.