Un menor de cuatro años inició un fuego que puso en peligro su vida cuando jugaba con fósforos. Gracias a la rápida intervención de vecinos y personal de la Cruz Roja se logró sofocar el incendio suscitado en el apartamento No.7 de la barraca El nazareno.
Rosalinda Marín -abuela del pequeño- contó que desde la mañana lo había visto con la caja de cerillos, ella lo regañó y le dijo que no debía jugar con eso. Luego tuvo que salir a la tienda y lo dejó con otra nieta, quien en el momento del incidente se encontraba fuera de la casa.
Al parecer el niño se subió al altillo a jugar con los fósforos, sitio donde inició el fuego que lo dejó atrapado por varios minutos. Cuando los vecinos vieron las llamas comenzaron a echar agua con cubos y alertaron a las autoridades quienes atendieron el llamado de inmediato.
El saldo del fuego fueron dos familias damnificadas y un susto.