El Hogar San José de Malambo tomó la iniciativa de atender a los niños afectados con sida, especialmente a los abandonados, otros que se quedaron huérfanos y que vivían en extrema pobreza.
Sor Lourdes Reiss, administradora del Hogar San José de Malambo, cuenta que identificados con los niños afectados por el VIH y sida, en el año 1998, decidieron construir una casa estilo clínica para atenderlos.
La mayoría de los niños que han llegado han sido a solicitud del Hospital del Niño, de un Juzgado de Niñez, por referencia de trabajadores sociales y de médicos que trabajan en Centros de Salud.
Atención.
En el transcurso de estos 11 años, el Hogar San José de Malambo ha llegado a atender a unos 52 niños, “algunos han fallecido, porque llegaron muy afectados por la enfermedad, han muerto unos 7 niños”, comentó.
Sin embargo, el buen cuidado que estos infantes reciben ha permitido que algunos lleguen a un nivel no detectable del virus, situación que para Sor Lourdes Reiss es un milagro.
Este avance en la recuperación de estos menores de edad ha hecho posible que unos vuelvan a su hogar y por lo menos dos hayan sido adoptados.
En Malambo empezaron con una casa-clínica que le llamaron “Virgen de la Esperanza”, en donde se atienden a los niños desde bebés hasta los 5 y 6 años.
Este año tuvieron que abrir una nueva casa que llamaron “Virgen de Lourdes”, patrona de los enfermos. Allí viven 16 niñas que están entre las edades de 6 a 15 años.
El Hogar Malambo no tiene discriminación para nadie que padezca esta enfermedad. El mejor ejemplo es un hombre al que llamaremos “Moisés”, quien admite con valentía que adquirió el sida, por la vida sexual que mantenía con varias mujeres cuando apenas tenía 19 años.
Luego se casó y de allí vinieron los problemas; su esposa falleció y quedó solo con sus dos hijos, que ha podido sacar adelante con ayuda de Malambo.