Decenas de niños están durmiendo a la intemperie, luego que unas 110 familias fueran desalojadas de unos terrenos en la comunidad de Soloy en la comarca Ngöbe Buglé.
Las familias se mantienen en los terrenos del ganadero Gabino Alvarado a la espera de que las autoridades les brinden una solución concreta.
A pesar de que las casas fueron derribadas por una motosierra, esto no ha sido limitación para que estos indígenas procedan a levantarlas nuevamente.
La orden de desalojo que ordenó la alcaldía de San Lorenzo se cumplió el pasado jueves.
Mientras, el dueño del terreno dijo que necesita su propiedad para el pastoreo de los animales.
Marcos Montezuma, dirigente de los indígenas, aseguró que no se van a mover para ningún lado y aún más cuando saben que el presidente Martín Torrijos llegará a Soloy la próxima semana.
Mientras tanto, los niños duermen en las chácaras, los estudiantes tratan de cuidar que sus útiles escolares no se les dañen y las madres buscan cómo resguardar a sus hijos de la lluvia.