QUIENES pensaban que los menores sufrían de violencia únicamente dentro del seno familiar se equivocan. De acuerdo con el Estudio del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Violencia Contra los Niños, en toda Latinoamérica se registra violencia en las escuelas, en la comunidad y en el lugar de trabajo.
De acuerdo con el estudio, la región del Caribe es de las más violentas en el mundo en este renglón, y está relaciona con la proliferación de drogas, armas de fuego y crimen organizado.
"La violencia física y psicológica que sufren los niños y niñas incluyen las ejecuciones extrajudiciales, las torturas, los tratos inhumanos o degradantes, los castigos físicos aún en el seno familiar, el abuso sexual, la explotación sexual y el tráfico", revela el documento.
De acuerdo con el informe, un importante número de estudiantes ha sido testigo de violencia física. La incidencia de homicidios y de ataques sexuales y físicos en las escuelas se ha incrementado en la última década, levantando conciencia en la mayoría de los gobiernos del Caribe y sus ciudadanos.
El problema en la región es muy serio. Según los resultados de las encuestas aplicadas a adultos, el predominio de la violencia contra los menores evidencia que en todos los países de este grupo hay una gran falta de compilación de datos.
El castigo físico es práctica habitual como forma de crianza y disciplina en todos los países.
Ningún país prohíbe, expresamente por ley, el castigo físico en la familia. Los niños entre 0 y 12 años son las principales víctimas. Las consecuencias de los abusos incluye abandono escolar, ser ubicado en una institución estatal y vivir en las calles.
Un estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), realizado en nueve países del Caribe, mostró que un tercio de adolescentes en edad escolar estaba preocupado por la violencia en su comunidad y deseaba trasladarse a otro lugar.
Datos oficiales de países centroamericanos como El Salvador, Honduras y Panamá indican que los porcentajes de delitos cometidos por niños, niñas y adolescentes oscilan entre un 5 y 10% del total y en su gran mayoría son por delitos menores como robo.
El índice de homicidios en el Caribe casi dobla el porcentaje mundial (22.9% por cada 100 mil), lo que refleja en gran medida el predominio del crimen y violencia en la comunidad.
La participación de la juventud en los crímenes y la violencia es un problema mayor en la región.
La violencia y el temor de convertirse en víctimas son las características permanentes de la vida de muchos niños y niñas.
En Latinoamérica 5.7 millones de niños y niñas trabajan; 2 millones labora en el servicio doméstico, el cual es de los peores pagados y menos regulados. Están expuestos al maltrato físico, abuso sexual y explotación económica. Sufren estigmatización social y corren un alto riesgo de no tener acceso a la educación. Cada día son más los que abandonan la escuela.
Los casos de maltrato en Panamá para el 2005 ascendieron a 1, 331 de los cuales el 50.8% era contra niñas y el 47.6% contra niños, y 1.7% clasificado como no especificados.
Información suministrada por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) de julio de 2005 a septiembre de 2006 a través de la línea 147 se registraron 2, 020 víctimas entre niñas y niños de cero a 13 años y 449 casos entre jóvenes de 14 a 17 años de edad.
Un estudio de 2005 sobre explotación sexual comercial en los distritos de Panamá y San Miguelito realizado a 100 niños, niñas y adolescentes entre 11 y 17 años de edad, indicó que los niños y adolescentes representan el 29% de los explotados y las niñas y las adolescentes el 71%.
El estudio reveló, además, que el 30% fue víctima de abuso sexual antes de los 12 años.
Una encuesta de trabajo infantil desarrollada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), precisó que en la franja de entre cinco y 17 años de edad hay 57, 524 niñas y adolescentes trabajadores, lo que representa una tasa activa en el país del 7.6% .
De este total, los varones representan el 75% y las damas el 25%. En términos de edades se estableció que el 37% son menores de 14 años, lo que de acuerdo con la legislación vigente está prohibido y el 63% son mayores de 14 años y menores de 18.
Niños expuestos a la violencia
En Latinoamérica, el castigo físico es una de las formas de crianza y disciplina a los niños.