La mayoría de los niños de América Latina y de la Península Ibérica tienen poca confianza o ninguna en las instituciones gubernamentales y desean ser escuchados, según refleja una encuesta de opinión realizada por UNICEF a menores en la región.
La encuesta, realizada por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), a un costo de B/.180 mil, se aplicó a unos 12 mil niños y niñas y adolescentes para conocer su punto de vista sobre los derechos de los infantes.
De acuerdo con los resultados de las encuestas, a pesar de las diferencias raciales, culturales y algunas veces idiomáticas coinciden en que la información que poseen sobre sus derechos es insuficiente.
La madre y el padre son las figuras en quienes más confían los niños y los adolescentes consultados, alcanzando un promedio de 2.5 en una escala de 3 puntos.
Las dos terceras partes de los encuestados señalan no tener confianza y no sentirse importantes para las instancias gubernamentales, ya sea el alcalde de su comunidad, el gobierno o el presidente.
Los menores tienen dificultad para expresar su opinión tanto en el hogar como en la escuela y sueñan tener una vida mejor que las de sus padres.
"Atención a sus necesidades básicas, ayuda a los pobres, creación de fuentes de trabajo, preocupación por el país y en general, el cumplimiento de sus promesas", son algunas de las principales inquietudes de los niños encuestados.
Los menores, que oscilan entre los 9 y 18 años de edad, hacen a los gobernantes un llamado de atención para que su voz sea escuchada.
Según la encuesta elaborada por el organismo, sólo el 8% de los niños latinoamericanos y el 10% de la Península Ibérica asisten a la escuela por placer.
Ante esta situación, a juicio del director regional para América Latina y el Caribe de la UNICEF, Per Engebak, es necesario que los gobiernos atiendan el problema del sistema educativo para ver cómo se logran cambios positivos.
"Los niños desean expresarse en una forma más libre en las escuelas y esto lo debe tomar en cuenta los sistemas educativos, porque hay una autoridad que no se lo permite", acotó Engebak.
Indicó que los adultos desean expresar su punto de vista libremente, sin embargo a los niños no se les permite.
El pesimismo frente al futuro de su país prevalece entre los encuestados, el 33% de los latinoamericanos y el 25% de los portugueses piensan que su país, como lugar para vivir, empeorará en el futuro.
Para los encuestados la familia es la principal fuente generadora de sentimientos de felicidad para los niños y adolescentes, especialmente para los habitantes de Lationamérica.
Uno de cada cuatro niños en América Latina, o sea el 26%, denuncia la presencia de conductas violentas o agresivas en su hogar.
Mientras que uno de cada seis niños (16%) en la Península Ibérica también han denunciado la presencia de conductas violentas.
En cuanto a seguridad, el 43% de los niños latinoamericanos y el 18% de la Península Ibérica se sienten poco o nada seguros en el lugar donde viven.
Al respecto más de mitad de los niños latinos han presenciado algún robo de manera cercana o directa.