Nación

Niños maltratados ya tienen un hogar

Los niños, a pesar de ser menores de cuatro años de edad, han pasado más vicisitudes que un adulto.


En el sector de Villa Guadalupe, en el distrito de San Miguelito, opera desde hace más de 25 años un albergue muy especial, destinado a acoger a niños de hasta cuatro años de edad, que por maltrato o por diversos problemas no tienen un cobijo familiar.
Ellos son acogidos previo aval de las autoridades encargadas de velar por el bienestar de los infantes.
Se trata del Hogar del Niño El Carmen, de la Cruz Roja Panameña, que proporciona a los infantes alimentación, estudio, ropa, atención médica y cuidado en general.
Este lugar atiende a niños de distintas partes del país y no sólo del distrito de San Miguelito.
Cuenta con un salón dormitorio con cerca de 25 pequeñas camas, cocina, área de juegos, terraza, lavandería, comedor, y un área para recién nacidos con una 10 cunas. Actualmente hay unos 20 niños viviendo en allí.
La trabajadora social, Migdalia Salas, explicó que algunos de estos menores son adoptados, sin embargo, los índices de afiliación han disminuido considerablemente.
En caso de que un menor supere los cuatro años de edad, tienen que ser trasladado a otros organismos como el Hogar Malambo, Aldeas S.O.S., entre otros.
Aclaró que el sistema de adopción no lo maneja el hogar, sino el Ministerio de la Juventud y los juzgados de menores.
"Es difícil el momento de separarse de los niños, porque uno les toma cariño y el momento de la partida es triste, por lo que no es fácil contener las lágrimas", dijo Salas.
Mientras los niños correteaban en el área de juego, ajenos a su realidad, la profesional detallaba que la manutención del centro compete a la Cruz Roja, no obstante, hizo la observación de que hace falta más apoyo para continuar con esta noble causa.
Agregó que aparte de los gastos de luz, agua, teléfono, alimentación ropa y medicamentos hay que pagarle a los colaboradores que allí laboran.
"Hemos contado con gran apoyo de la Cruz Roja Internacional, colaboración que nos ha permitido ampliar el hogar y mantenerlo tal como se encuentra", dijo.
La labor de este noble centro va más allá, pues a los menores que necesiten anteojos, el hogar también se los proporciona.
Salas reveló que muchos niños que han salido del hogar hoy son profesionales que han retornado para ver el lugar donde pasaron sus primeros años y generalmente llegan con colaboraciones.
Por lo pronto, en el hogar hace falta cambiar algunos tablones donde se colocan juguetes y pertenencias de los infantes, las que se han llenado de polillas, además de implementos para atender a los niños, entre otras situaciones.
Cabe señalar que los infantes tienen la oportunidad de interactuar con niños del área, que asisten a un Centro de Orientación Infantil (COI) que funciona en el hogar.
Esta actividad se hace para ampliar el radio de acción de los que han llegado allí por maltrato.
Los niños del Hogar, a pesar de ser menores de cuatro años de edad, han pasado más vicisitudes que un adulto.
Entre los infantes que han pasado por este lugar, hay niños que fueron arrojados a letrinas por madres que no supieron hacerle frente a las consecuencias de un momento de placer.
Igualmente, hay hijos de madres que han cometido crímenes horrendos, entre los que se encuentra el matricidio.
También hay otros que han sido víctimas del maltrato físico de sus padres, humillaciones que van desde los golpes hasta las quemaduras con cigarrillo.
Estas son algunas de las realidades de los niños de este hogar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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