El procurador José Antonio Sossa aseguró ayer que no descansará hasta lograr que la sentencias y condenas se cumplan, especialmente en el caso de quienes han sido favorecidos con un indulto "inmerecido e ilegal".
Dijo que los funcionarios del Ministerio Público se han caracterizado por el respeto de la ley y que para ello se han girado las instrucciones correspondientes a los agentes de instrucción para que tomen las medidas respectivas en el caso de los indultos.
A la vez trascendió que ninguno de los indultos dados por el pasado gobierno a 35 personas sindicadas por diversos delitos tenían al lado del nombre del beneficiario su correspondiente número de cédula y que ello podría provocar la liberación de otras personas con nombres parecidos.
Una fuente del Ministerio Público reveló que en anteriores indultos una persona que no calificaba se aprovechó de la existencia de un reo con el mismo nombre para abandonar la cárcel.
Reveló que este caso fue detectado tras la verificación real de la persona que debió ser favorecida con el indulto. Agregó que en los indultos del pasado 30 de agosto pudo registrarse la misma situación, ya que no se puso el número de cédula de los beneficiarios.