El presidente electo, Martín Torrijos, dijo ayer en Penonomé que el 1 de septiembre no habrá fiesta como muchos piensan, ya que será el primer día de la Patria Nueva, en donde se conformarán en todo el país las juntas técnicas y se realizará en horas de la tarde un Consejo de Gabinete para continuar trabajando.
Durante el encuentro con representantes, alcaldes y legisladores coclesanos, sostuvo que se requiere mayor seguridad y la elaboración de una política ciudadana que le garantice a los panameños andar con tranquilidad por las calles.
"En estos momentos se ha perdido la seguridad, pareciera que el hampa se ha apoderado de las calles y se trata de una lucha desigual y por ello se requiere de programas de dotar a la Policía de instrumentos y la colaboración de la sociedad", comentó.
En cuanto a las reformas constitucionales dijo que la inmunidad de los legisladores, la reducción del periodo de transición, sentar los elementos para una descentralización de gobiernos locales y requisitos adicionales para la Corte Suprema de Justicia, entre otros, son temas que se estudian para un mejor país.
Torrijos estuvo acompañado del jurista Silvio Guerra, quien expresó que los "francotiradores oficiosos" y de turno han buscado diversos argumentos en contra de las reformas que ha hecho Torrijos, cuando ellos antes estaban de acuerdo con los métodos que ahora refutan.
Por otra parte, en horas de la mañana, Torrijos visitó el distrito de Arraiján, donde tiene programado para este fin de semana una jornada de limpieza, a fin de prevenir epidemias ante la proliferación de vertederos improvisados y la crisis surgida por la falta de recolección de la compañía CREDESOL.
Sobre la posibilidad de rescindir el contrato de concesión por incumplimiento, comentó que la decisión está en manos de los concejales y alcaldes. Cuestionó la labor del Ente Regulador en el tema del alza de la energía eléctrica, pues a incumple con su labor.