El arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, indicó que la Iglesia Católica no tiene intención de ejercer ninguna presión sobre el sistema de justicia en el proceso que se le sigue a Marcos Manjarrez por el asesinato de monseñor Jorge Altafulla.
Solo "queremos justicia", que tiene su peso por sí sola y no necesita de presiones, sostuvo el máximo representante de la Iglesia Católica panameña.
José Dimas Cedeño opinó que las "presiones" no van a lograr que en un proceso se imponga la justicia, pues ésta tiene su equilibrio.
En otro aspecto, monseñor Cedeño pidió que los funcionarios y gobernantes realicen esfuerzos dirigidos a rehabilitar la vida política nacional para que hagan "del arte de gobernar, la búsqueda eficiente del bien común".
Señaló que los gobernantes deben convertirse en la vanguardia de la transparencia y el liderazgo, despojándose de los privilegios que hoy están afectando su imagen y "oscureciendo sus principios éticos".
Pidió iluminación del Altísimo para que la clase política y empresarial pueda lograr lo que denominó el "Acuerdo Nacional del Centenario" dirigido a lograr la actualización de la Constitución Nacional para alcanzar una patria renovada.
Abogó porque las instituciones democráticas sirvan para que las futuras generaciones puedan disfrutar de una sociedad regida por una escala de altos valores morales con equidad y justicia, para que haya igualdad y justicia equitativa.
Refiriéndose al futuro del Canal de Panamá, abogó porque este recurso sea ampliado y modernizado, pero nunca en detrimento de los sectores más pobres y marginados del país y que la vía acuática del país produzca los mejores beneficios para todos.
Además, el grado de efectividad de los perros en la búsqueda de restos es alta, reiteró.
La madre de la niña expresó su frustración por las continuas negativas del Ministerio Público de compartir evidencias para con otros organismos de investigación; además de los continuos engaños en la llegada a Panamá de equipo del FBI para colaborar en la búsqueda de su hija.
Lamentó que se negara el acceso a las casas de los presuntos implicados en el secuestro de su hija y el no haber girado orden alguna de impedimento de salida del país para la niña, lo que hace creer que las autoridades no están investigando el caso.
Hizo un llamado a las autoridades para "que suelten el caso si no son aptos para seguirlo".
Según el ingeniero Publio Muñoz, encargado de los equipos, se utilizaron equipos que usan ultrasonido y chorros de agua para remover las cataratas.
El Infiniti es el más moderno porque tiene la capacidad de extirpar cataratas muy duras o muy suaves, usando chorros de agua. El Legacy 20 mil es de alta tecnología porque además de usar ultrasonido tiene movimientos oscilatorios.
Estos equipos permiten, dependiendo de la edad del paciente, escoger la técnica más adecuada.
Por ejemplo, la catarata de los jóvenes es muy difícil con ultrasonido porque la rompe y aspira muy rápido y podría hacerle daño y es allí donde se usa la parte del agua.
A medida que se realiza la cirugía, en la pantalla de un computador una numeración indica los niveles de vacío, flujos y de irrigación usados por el cirujano. Los familiares de los pacientes pueden observar el procedimiento.
El ingeniero Muñoz explicó que estos registros permiten al especialista evaluar, posteriormente, su trabajo, mejorar la técnica que usó y tratar de ajustar los parámetros para mejorar la calidad, la precisión de la cirugía, y predecir el medicamento específico o producto adicional que requiera el paciente.
La cirugía de cataratas es la que más se efectúa en el mundo porque esta deficiencia es producto del envejecimiento del cristalino humano y éste a medida que pasan los años, aproximadamente a los 60, comienza a endurecerse, va perdiendo la capacidad de enfocar y se opaca.
También hay cataratas que se producen por el efecto de medicamentos y las que son de tipo congénito, es decir, que las personas nacen con ella. Tal es el caso de niños que nacen con catarata.