Las autoridades locales todavía no identifican a los cinco prófugos colombianos que el pasado jueves arrojaron 790 kilos de cocaína en las aguas de la Isla Jicarón, en la provincia de Veraguas.
El hecho se dio luego de una persecución por parte de los guardacostas estadounidenses.
Unos 30 miembros del Servicio Marítimo Nacional están tras la pista de los narcotraficantes.
Trascendió que el trasiego de drogas se daría en alta mar y su destino sería el mercado extranjero.