Ocho armas de fuego se han decomisado en tres centros penales en los últimos 20 meses. Sin embargo, en estos casos no se responsabilizó a ningún funcionario del Sistema Penitenciario (SP), ni de la Policía Nacional (PN), revela información oficial.
Al parecer, esta situación está lejos de disiparse pues el propio jefe del (SP), Luis Gordón se escudó en las condiciones de los penales que, según dijo, permiten que se introduzcan armas de fuego a los centros.
Esto último porque según explicó no se realizan revisiones exhaustivas a los que visitan las cárceles, porque los centros no cuentan con los métodos para inspeccionar bien a los visitantes, se excusó.
Y la solución al problema que el mismo Gordón calificó de alarmante, es que se adquieran detectores de metales y cámaras de videovigilancia, por lo tanto, nos encontramos frente a controles de seguridad carcelarios sumamente vulnerables, reconoció el funcionario.
Al mismo tiempo señaló a los visitantes de las cárceles, así como a los policías y custodios como cómplices de la situación.
Incluso manifestó que los familiares o conocidos de los reclusos pueden fácilmente ingresar al penal un arma de fuego.
Una de las maneras que mencionó es que las mujeres pueden portar un arma de fuego calibre 22 en sus partes íntimas, por lo tanto, evadir los controles de seguridad.
Cabe destacar que el trabajo de revisión de los visitantes que ingresan a los penales, le corresponde a los policías y que los custodios son los que tienen contacto con los detenidos.
Sin embargo, por los ocho decomisos de armas de fuego reportados en los últimos 20 meses, no se responsabilizó a nadie.
El año pasado fueron detenidos cuatro custodios penitenciarios, pero no por estar vinculados a ingreso de armas de fuego a los penales, sino por casos relacionados con droga en las cárceles, señala una estadística del SP.
Según informes preliminares, estos decomisos de armas de fuego, así como el uso de estos artefactos dentro de las cárceles ha generado alerta en la población carcelaria de La Joya y La Joyita.
A menos de cinco días del asesinato de Omar Córdoba Hurtado, conocido como el “Decapitador de Coiba”, quien murió de un tiro en la cabeza en su celda del pabellón 13 del penal La Joyita, se reportó otro decomiso en la misma cárcel y ayer una balacera en el penal Nueva Esperanza de Colón, donde varias personas resultaron heridas.
En el pabellón 11 de la cárcel La Joyita se decomisó ayer un arma calibre 32, con tres municiones en su cargador y un casquillo, según informes oficiales.