Nación

No hay hora difícil para un cura, siempre que se actúe con amor

Los sacerdotes en las comunidades, además de predicar, tienen que hacer de psicólogos, sociólogos, médicos y hasta de administradores.


A

Pero ser sacerdote en Panamá, va más allá de ser un guía espiritual, es ser un sociólogo para evaluar la conducta del hombre actual, ser un médico para curar las heridas del alma, ser un psicólogo para entender las dificultades y problemas de cada persona y ser administrador para manejar bien las finanzas de una parroquía y poder seguir llevando la palabra de Dios.

No es fácil señalar cuál es la hora más dura de un cura, habría que pasar todo un día con uno de ellos y compartir sus experiencias y viviencias, sería despertar temprano para rezar los laudes, atender a las personas que van a buscar un consuelo, realizar eucaristías, atender la oficina administrativa, conseguir donaciones para las familias pobres de sus comunidades y mucho más.

 

Quizás todo ese trabajo forma parte de la profesión sacerdotal, que cada uno tomó al momento de ser sacerdote.

A esta conclusión llegaron dos curas que actualmente trabajan de forma diferente, uno es el presbítero Rafael Valdivieso, profesor de Teología y Moral del Seminario Mayor San José, quien se encarga de formar a los futuros sacerdotes.

El otro es Carlos Ramos, quien debe pastorear en dos comunidades en donde la violencia pareciera que imperara.

 

Al pesar de las diferencias en su forma de trabajar, los dos coincidieron en la respuesta de esta pregunta, ¿cuál es la hora más dura de un cura?, podríamos decir que no hay hora difícil siempre y cuando todo se haga con amor, porque al final de cada faena en la comunidad, el sacrificio es olvidado y las recompensas son muchas.


fecha edicion
old id
308247
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América