Las autoridades de investigación interrogaron ayer a cinco de los testigos del asesinato del abogado Roque Pérez, ultimado a tiros el jueves e investigan millonarias transacciones realizadas por el jurista, entre las que se encuentran una venta de azúcar a empresarios rusos, el recibimiento de una herencia y un pleito legal por una embarcación.
Ayer la División de Homicidios de la Policía Técnica Judicial (PTJ) tomó declaración jurada a Joaquín Franco III; al jefe del SPI, Alejandro Garuz; al subdirector de la Caja de Seguro Social, Alejandro Pérez, y al ex procurador Efraín Villarreal, quienes se encontraban en el restaurante Boulevard Balboa al momento del asesinato.
Con la versión de los testigos, la PTJ elabora un retrato hablado del asesino, a quien se identificó como un hombre bien vestido con camisa azul, corbata de colores y con una pequeña maleta en donde se presume ocultaba el arma. También compareció a declarar el hijo de Pérez y otras personas, entre ellos políticos, que participaban en el lugar en un grupo de discusión conocido como la "Mesa de la papaya", que se reunía en las noches en el citado restaurante.
Las autoridades detuvieron ayer a un conductor de taxi de la piquera El Parador, quien presuntamente fue la persona que transportó al sicario minutos después de haberle dado dos tiros en el rostro a Pérez con una pistola 9 milímetros. De acuerdo con fuentes ligadas a la investigación, Roque Pérez pertenecía a la firma Pérez Carrera y Asociados, y había recibido hace poco una herencia de unos B/.15 millones a raíz de la muerte de su padre.
También se informó extraoficialmente que recientemente el abogado había ganado un litigio naviero sobre una embarcación valorada en B/.1.8 millones y años atrás había manejado un proceso por la venta de azúcar a unos empresarios de origen ruso por una fuerte cantidad de dinero.
A Roque Pérez se le mencionó en una investigación en España en1991 en donde el narcotraficante Andy Iglesias confió al juez español Baltazar Garzón que el abogado creó una serie de empresas para comprar una nave que luego fue usada para transportar cocaína a Estados Unidos.