El consolidado de los 4 programas que forman la Caja de Seguro Social (CSS) refleja que en el año 2001 la institución finalizó con un saldo positivo B/. 72 millones, pero ese consolidado cambió en el año 2002, dejando un saldo negativo de B/. 18 millones. El déficit es de B/. 90 millones.
Ese déficit se debe, principalmente, a que los egresos en concepto de prestaciones económicas tuvieron una diferencia de B/. 31 millones; gastos de personas, de B/. 30 millones y costos y gastos operativos de la institución por el orden de los B/. 13 millones.
Si la comparación se hace con respecto a los resultados obtenidos en el año 2000, el déficit del consolidado aumenta a B/. 128.2 millones, pues en el año 2000 hubo un superávit de B/. 200 millones; en el 2001 hubo superávit, pero bajó a B/.72 millones y en el 2002 hubo un registro negativo de B/. 18 millones.
De acuerdo con las cifras, el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS) registró al final del año 2002 un déficit de 9 millones 420 mil balboas, lo que hace una diferencia de 47 millones 537 mil balboas, si se toma en cuenta que en el 2001 la institución registró un superávit de 38 millones 116 mil balboas.
De acuerdo con cifras oficiales suministradas a este diario, la diferencia negativa se debe a que entre lo ocurrido en el 2001 y el 2002, los ingresos aumentaron en dicho programa en B/. 5 millones, pero los egresos fueron por el orden de los B/. 30.5 millones.
En el renglón de otros ingresos, en dicho período, el programa de IVM acumuló B/.119 millones 800 mil; mientras que en el 2002, la cifra se redujo a B/. 97 millones 800 mil.
De acuerdo con el analista y actuario Dino Mon, esta situación revela que ya en el 2002 las finanzas de la institución comenzaron a dar resultados negativos, lo que debe motivar a la sociedad en su conjunto a buscar fórmulas para estabilizar la situación financiera.
Los estudios actuariales de la institución indican que la Caja de Seguro Social debiera tener en reserva, para cumplir con los jubilados, un capital constitutivo aproximado de 4,192 millones; sin embargo, la reserva contable de la institución en el renglón de capital para pagar a los jubilados es de B/. 1,732 millones, lo que supone un déficit actuarial aproximado de B/. 2,459 millones.
Mon explicó que lamentablemente los gobiernos no han enfrentado con seriedad el problema y el "hueco cada vez se ha ido incrementando más y más" por tanto, no hay reservas ni para los jubilados actuales, ni para los que vienen en el futuro.
Pero la situación no es sólo caótica y preocupante para el programa de IVM, sino que también comienza a registrarse en el 2002 un déficit de B/. 23 millones en el Programa de Enfermedad y Maternidad.
De acuerdo con las cifras oficiales de la institución, el rango de egresos más alto fue el destinado a los gastos de planilla, que fue por el orden de los B/. 21 millones y costos y gastos operativos por B/. 13 millones.
La situación de la CSS es tan crítica y seria, que si las cosas continúan como hasta ahora, en el año 2014 se iniciará la descapitalización de los fondos del IVM y se correrá el peligro que a partir de allí, los jubilados no encuentren cheque y que la CSS entre en quiebra.
Según el analista Mon, ese incremento se debe a los nuevos nombramientos de personal médico y a los ajustes salariales a ese personal. Es cierto que los ingresos aumentaron en el orden de los B/.7 millones, pero los gastos fueron por el orden de los B/.30 millones y este año será mayor en virtud del incremento que se está dando a los médicos.
Mon precisó que el cobro de la morosidad que se tiene con la institución, que es por el orden de los B/.122 millones, no resuelve los problemas financieros de la entidad, porque si se llegara a recuperar, no es suficiente para cubrir una pérdida que crece en unos B/. 100 millones de un año para otro.
Otras cifras indican a manera de ejemplo, que un trabajador que gana un salario promedio de B/. 500.00 y que cotizara por 25 años, aportaría a la institución cerca de B/.30,216, pero de acuerdo con la expectativa de vida, si se trata de una mujer, recibirá como compensación B/. 87,000, y 43,500 si es hombre.
Para solucionar los problemas financieros que enfrenta la institución hoy y estabilizar el sistema por los próximos 50 años, se propone incrementar la cuota obrero-patronal a 20.23 %. Sin embargo, eso no garantiza que las futuras generaciones puedan recibir un cheque de jubilación.
Otras alternativa es aumentar los ingresos y reducir los egresos mediante el aumento de las cuotas, reducir la evasión, la morosidad y eliminar la subdeclaración, disminuir la tasa de sustitución, posiblemente de 60% de los mejores 15 años a 40% (porcentaje que se recibiría al jubilarse); aumentar el número de cuotas, así como aumentar el número de años para el cálculo de la pensión, que en lugar de los mejores siete años, sea de los mejores 15 años. Mon señaló que esos son los temas que se están analizando en la Mesa del Diálogo por la Caja de Seguro Social, para conocer cuál será el impacto en las finanzas de la institución. No obstante, enfatizó que esa es una decisión que deben tomar todos los miembros de la sociedad.
No hay reservas para pagar a jubilados
La morosidad que se tiene con la Caja de Seguro Social (CSS) es por el orden de los B/.122 millones.