El legislador electo por el circuito 8-1, Vicente Magallón, advirtió ayer a las autoridades del Ministerio de Vivienda (MIVI) que los damnificados del fuego de Santa Ana no deben ser trasladados a Arraiján porque agravarían los problemas sociales existentes en ese distrito.
Indicó que para salir del problema se podría enviar a estas personas a Arraiján, pero en cuestión de meses se crearían nuevas situaciones que podrían dar lugar a cierres de calle y otras protestas como usualmente se dan en las comunidades espontáneas que han surgido en el distrito.
Mencionó que el distrito de Arraiján enfrenta problemas como la carencia de escuelas, centros de salud, falta del servicio de agua potable y electricidad, además no hay las calles necesarias, no cuentan con un sistema de transporte adecuado, entre otros.
Todos estos problemas se agravarían con el traslado de estos damnificados a esta área, sin que antes se haga la planificación adecuada que permitiría que estas personas pudieran tener un lugar digno donde residir.
Magallón insistió en que no quiere que su posición se interprete como un rechazo a los damnificados, simplemente que él no quiere que por resolver un problema se envíe a estas personas a un lugar en el cual no contarán con las condiciones adecuadas de vida.
Afirmó que además, estas personas están acostumbradas a vivir en un área en la que cuentan con escuela, comercios, centros de salud, el sistema de transporte cerca de sus residencias, por lo que trasladarlos a Arraiján sería cambiarles su modo de vida y encarecerlo.
Según el legislador electo, lo más práctico sería que se mantuvieran en un albergue temporal y que el MIVI los ponga en lista de prioridad en los apartamentos existentes y los edificios de renovación urbana que están por construir.
Recalcó que hay que tomar en cuenta que son casi dos mil personas y que sus traslados a Arraiján darían lugar al surgimiento de una nueva comunidad en este distrito, que ya de por sí tiene problemas por el exceso de población.