El catedrático y recién expulsado de la Universidad de Panamá, Miguel Antonio Bernal, dejó claro que jamás ha sido escuchado o citado.
"No se me ha notificado como ordena el debido proceso", indicó Bernal, quien también sentenció que mientras no se le notifique, eso no puede entrar a tener vida jurídica.
Mencionó que una vez que se le notifique, él tiene derecho a interponer un recurso de reconsideración, el cual debería quedar suspendido, ya que tendrían 5 días para poder contestarlo, y cuando contesten tiene derecho a interponer un amparo de garantías o un recurso de nulidad.
"En el recurso de nulidad, yo puedo pedir la suspensión de esa orden que es de lo peor. Yo no logro entender cómo las autoridades universitarias cree que pueden engañar a toda una población, pueden engañar algunos , pero no a todo el mundo", considera el catedrático.
Denunció que el jueves 12 de marzo llenaron el edificio donde vive de un "infame aviso" como si fuera un vulgar delincuente diciendo que está siendo buscado por los notificadores.
"Y no contento con esto , se fueron a mi oficina y le faltaron el respeto a la secretaria y la ultrajaron", indicó Bernal, afirmando que son funcionarios del Rector Gustavo García de Paredes los que están detrás de esto.
El pasado viernes 13 de marzo, Bernal interpuso una querella criminal ante la Procuraduría contra Miguel Ángel Candanedo, Secretario de la Universidad de Panamá, para que sea suspendido del cargo, ya que considera que hay extralimitaciones de funciones y abuso de autoridad.