Héctor Brands
Mov. Nueva Generación
PA. ¿Qué le pasó por la mente cuando conoció del asesinato del pastor Herminio Rivera, tomando en cuenta que usted realiza el mismo trabajo en El Chorrillo?
HB. Muchas cosas... primero que no era justo, que no debió pasar... no podía creer cómo se perdía una vida de alguien que luchó con los grupos de pandilleros. Nosotros crecimos juntos. Yo vi cómo Herminio cambió su vida de lo negativo a lo positivo, convirtiéndose en un ejemplo, metiéndose donde nadie se mete.
PA. ¿Tiene miedo de que alguien le haga algún daño por el trabajo que realiza?
HB. Realmente miedo no tengo porque al final estamos haciendo un bien... pero mi familia sí pregunta si vale la pena lo que estoy haciendo, porque todos los días salgo de la casa y no sé si regresaré. Estar en los barrios, en los lugares no es fácil... pero miedo no tengo. Lo que tengo es tristeza porque siento que se están perdiendo vidas de gente inocente. Lo de Herminio nunca debió suceder.
PA. ¿Cómo logra mantener un clima de paz entre las pandillas y usted, tomando en consideración que a través de su trabajo les arrebata a pandilleros o posibles pandilleros de sus garras?
HB. A través del respeto. Aún hay por parte de las pandillas un respeto por las cosas positivas porque aquí se respeta el trabajo que hacen los pastores y dirigentes comunitarios. Lo que pasó con el pastor Herminio fue algo fortuito; eso no era para él. Entiendo que los mismos jóvenes que están en estas situaciones aprecian el trabajo que hacemos. Nosotros los respetamos a ellos, aunque no compartamos su manera de pensar y de comportarse; y ellos a nosotros.
PA. ¿Cuál es el caso que más le ha impactado?
HB. El de Herminio. Era una persona que compartió con nosotros su niñez y vimos cómo el ambiente negativo lo absorbió y cómo logró salir de ahí para convertirse en un testimonio que caminaba, que hablaba y que les decía a los jóvenes que no deberían llegar a lo que él mismo vivió.
Además de enterrar a jóvenes y niños en edades de 12 a 16 años que mueren sin saber qué es la vida y otros que están presos dentro de una calle porque no pueden salir por los problemas que tienen.
PA. ¿Es una lucha desigual la que usted hace con las pandillas. Con qué recursos cuenta, de quién recibe apoyo. El Estado le da la mano en esta tarea?
HB. El Estado apoya, pero no como debería ser. Para el Estado hay otras prioridades que no son programas de prevención. Esperamos que hagan un programa que trascienda en el tiempo porque cada Gobierno que llega hace programas de manos duras y mano suaves, y después esto termina en nada. Esto origina más frustración y poca credibilidad de los jóvenes hacia los dirigentes, y pierden la fe en cualquier programa.
Vamos para un año y estamos cansados de estar sentados en mesas, con mil negociaciones... Le informo al Presidente (Martinelli) y a los ministros que aquí hay que invertir en prevención primaria, secundaria y terciaria.
PA. ¿Se está perdiendo la lucha contra el hampa?
HB. No me atrevería a decir que se está perdiendo la lucha, porque hay mucha gente trabajando. La verdad es que no sé si se está perdiendo o no... no soy analista en temas de criminología, pero no quiero pensarlo. Creo que se tiene que redoblar el esfuerzo, aunque la gente ya está trabajando con el apoyo o no del Gobierno.
Recuerdo que El Chorrillo, Santa Ana, Santa Cruz no eran así... Esto ha evolucionado.
PA. ¿Cómo evalúa el primer año de Gobierno en seguridad?
HB. Pésimo. Yo no veo cambios. No veo qué están haciendo ellos en ese sentido.
PA. ¿Qué haría falta para que haya resultados?
HB. Muchas cosas... en la parte de los menores no se está haciendo nada. Sí sé que la Policía Nacional está recibiendo apoyo del Gobierno de Italia para obtener lanchas para combatir el narcotráfico y que van a hacer una cárcel, pero qué se está haciendo por los proyectos en las comunidades, quisiera que ellos me hablaran de eso.
PA. ¿El pandillerismo sigue quitándole juventud al sistema escolar?
HB. Claro que sí. No tengo dudas de eso.
PA. ¿Cree que la Cruzada por la Paz ha tenido resultado en combatir la inseguridad ciudadana?
HB. Claro que sí. Hay que recordar que la Cruzada no es un ente gubernamental; es una organización conformada por miembros de la sociedad civil que se unieron para pedir paz y que han invertido de manera ad honórem tiempo para estar metidos en distintos ejes temáticos para entregar una propuesta.