Los muertos no descansan en paz, ya que personas inescrupulosas irrespetan los cementerios , utilizándolos como casas de citas o moteles de ocasión.
Según un grupo de celadores que no quisieron revelar su identidad, las parejas de la ciudad prefieren los cementerios a los hoteles para sus encuentros amorosos y no les importa que puedan ser encontrados.
"Aquí vienen muchas parejas que utilizan las tumbas como camas para satisfacer sus placeres sexuales", dijo el celador.
Añadió que diariamente sorprenden a muchas parejas y las llevan ante la ley, pero continúan cometiendo el grave error de irrespetar a los muertos.
"Los pobres difuntos no descansan, si no son ritos satánicos, son las parejas teniendo relaciones", indicó uno de los celadores del cementerio.