Los moradores de Limón en Capellanía, Matamoros, y parte de la barriada de Pocrí, en Aguadulce, nuevamente son afectados por malos olores que provienen de una porqueriza.
En el área hay aproximadamente 52 residencias, las que son afectadas por el hedor de excremento de cerdo, ya que el viento sopla hacia las viviendas.
Los afectados piden que alguien les resuelva el problema de los malos olores, puesto que llevan más de dos años pidiendo ayuda.