Recientemente el magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, José Troyano, aseguró que los magistrados eran unos arrinconados sociales, puesto que a ellos se les tiene limitado desarrollar algunas actividades como las haría cualquier otra persona.
Al ser consultada la magistrada Troitiño sobre la postura de su colega José Troyano, esta inmediatamente respondió: "Jamás... yo no soy arrinconada. Yo estoy comprometida con la patria haciendo un trabajo que me gusta: administrar justicia".
Troyano defendió de esta forma a los miembros de la máxima corporación de justicia, tras recibir fuertes críticas de diversos sectores de la sociedad civil que exigen que se eliminen los privilegios que reciben los funcionarios públicos, entre ellos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Esperan poder convencer a sus opositores, incluido el presidente George W. Bush, cuyo gobierno ha prohibido a los científicos utilizar fondos federales para investigaciones embrionarias en humanos.
Pero aún falta convencer a los grupos que sostienen que no debería permitirse ningún tipo de investigación que incluya manipular y experimentar con material humano, en cualquiera de sus etapas de desarrollo.