Nación

"No soy un terrorista", Castrellón


"No soy un terrorista y nunca me he sentido como tal", son las palabras de Pacífico Castrellón quien mantiene una medida cautelar de país con cárcel en Perú luego de pasar once años detenido.
Castrellón abandonó el penal Miguel Castro-Castro el 29 de mayo de este año.
En una carta enviada al Panamá América explicó que a pesar de ser sentenciado como terrorista, una verdad legal, es que en su fuero interno no logra asimilar y siente que no es esa persona.
Explicó el panameño que la sentencia que le fue impuesta a 15 años de cárcel será rebajada a ocho meses a los que tiene derecho por el trabajo y estudio que realizó dentro del penal.
"En mi lucha por regresar a Panamá, me queda aún la posibilidad de recurrir a la condescendencia del Juez, una vez que haya transcurrido el tiempo necesario para que acceda a permitirme regresar a Panamá y cumplir con el reglamento impuesto", subrayó Castrellón desde Lima.
Dice que algunas veces han visto como una alternativa salir a vender sus productos, pero por el mal estado de los caminos y los bajos precios a los que son pagados, han optado por sólo producir para su consumo.
Es en ese momento que el caballo se convierte en el aliado número uno.
En tiempos de invierno, lo más cerca que llegan los carros les queda a una hora caminando y el costo del pasaje hasta Capira es de B/.3 (lo mismo que un día de trabajo).
Todo esto se traduce en un dolor de cabeza para conseguir transporte. Los buses salen cada dos horas hacia Tres Hermanas.
La situación del transporte incide directamente en este aspecto.
Sucede que cuando alguien se enferma de urgencia y debe ser traslado a otros centros médicos, no hay carros y los que hay, cobran hasta B/. 50, un dinero que en la mayoría de las veces no se tiene.
En cuanto a comunicación, el panorama tampoco es favorecedor.
"Muchas veces estamos incomunicados, debido a que sólo hay un teléfono público que cuando tiene problemas con la línea o se llena de dinero, no sirve. Y los pocos que tienen celular, tienen que ir a lugares altos porque no hay cobertura", subrayó.
En Tres Hermanas han aprendido a vivir sin energía eléctrica, muchas veces sin agua y con enfermedades como diarreas y resfriados.
"Sólo nos queda seguir adelante", precisó Acevedo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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