El ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega se mostró hoy particularmente locuaz con sus soflamas políticas y reiteró ser objeto en Francia del supuesto complot de Estados Unidos que lo derrocó en 1989, pero al mismo tiempo estuvo amnésico a las preguntas sobre el blanqueo por el que se le juzga.
"No recuerdo los detalles", fue la respuesta que repitió una y otra vez Noriega cuando le preguntaron los jueces del Tribunal Correccional de París por los ingresos en efectivo de millones de dólares en cuentas numeradas secretas -algunos de los cuales terminaron en bancos franceses- y que la justicia le acusa de haberlos lavado a sabiendas de que procedían del narcotráfico.
Evitando dar precisiones sobre esta o aquella operación, el general -de 76 años, muy disminuido físicamente, pero con plenas facultades mentales- se contentó con dar una explicación general sobre por qué se ingresaron en sus cuentas en Francia 11,2 millones de euros (unos 13,8 millones de dólares) entre diciembre de 1988 y diciembre de 1989, el periodo objeto del delito examinado.
"En ese momento, la República de Panamá y todos sus ciudadanos vivían bajo el síndrome de la captura de sus dólares" y "había interés por sacar el dinero", contó, a causa del embargo internacional decretado contra su régimen.
Aseguró que era su banquero en el Bank of Credit and Commerce International (BCCI) Amjad Awan el que se encargaba de la gestión de sus cuentas, de decidir dónde se abrían y si debían ser secretas, mientras él se limitaba a pedir "que el dinero se moviera con seguridad".
Cuando la presidenta del tribunal, Agns Quantin, le reprochó lo evasivo de sus comentarios, el acusado respondió: "no es que tenga una memoria selectiva", sino que "soy militar y político, no banquero".
Respecto al origen de los millones de dólares que durante los años 80 se ingresaron en sus cuentas y en las de su esposa, Felicidad Sieiro (condenada como él en Francia en 1999 a diez años de cárcel por blanqueo de dinero del narcotráfico), afirmó que "no proviene del tráfico de drogas".
El origen de ese dinero -según cuatro narcotraficantes condenados en Estados Unidos le pagaron al menos 22 millones de dólares por favorecer el traslado de la droga- "es transparente y totalmente honesto", añadió.
En concreto, y aunque no aportó ningún documento, Noriega indicó que procedía "de negocios personales, familiares", de las tiendas libres de impuestos ("duty free") del aeropuerto de Panamá, de participaciones en múltiples empresas panameñas y extranjeras, de los pagos de la CIA por sus servicios contra el narcotráfico o de los fondos de los servicios secretos panameños.
El ex hombre fuerte de Panamá estuvo mucho más expansivo a la hora de relatar su biografía política y, en particular, de denunciar que Washington se propuso eliminarlo desde el momento en que se negó, como le pidió el responsable del Departamento de Estado, a intervenir en Nicaragua contra los sandinistas.
"Yo le dije que no", indicó, a lo que el responsable estadounidense replicó: "general, usted se va a arrepentir de lo que acaba de decir. Y allí empezó la propaganda negativa contra mi persona".
También puso todo su empeño en convencer de que, cuando fue derrocado en los últimos días de 1989 con la invasión de los estadounidenses, que no soportaban "la conjunción de las Fuerzas Armadas con el pueblo", en realidad él estaba preparando "una transición a la democracia".
Noriega llegó a Francia el pasado 27 de abril extraditado de Estados Unidos, donde pasó algo más de 20 años entre rejas, en buena medida a cuenta de una condena a 40 años de cárcel por tráfico de drogas entre Colombia y Estados Unidos que transitaban por Panamá.
En Panamá ha sido condenado en cinco ocasiones -tiene pendientes otros dos procesos- principalmente por la supresión de opositores.
El juicio contra Noriega, encarcelado en la prisión de la Santé de París desde el día de su extradición, finalizará mañana con los alegatos de la fiscalía y la defensa, antes de que quede visto para sentencia, que probablemente se hará pública una vez pasadas las vacaciones de verano.