El gobierno de Estados Unidos no tiene inconveniente en que el ex dictador Manuel Antonio Noriega sea repatriado a Panamá, por lo que solo quedaría pendiente que Francia comunique formalmente su decisión, reiteró ayer el vicepresidente y canciller panameño, Juan Carlos Varela.
Varela dijo manejar información emitida por el gobierno estadounidense en la que el Departamento de Justicia responde a la consulta hecha por Francia sobre la extradición de Noriega, aunque desconoce si la misma fue notificada oficialmente a las autoridades de ese país.
Ahora le corresponderá a Francia comunicar su decisión al Gobierno de Panamá, con base en lo dicho por Estados Unidos.
Aunque Panamá tampoco ha recibido una notificación procedente de Washington, Varela aseguró que Estados Unidos no tiene ninguna objeción, por lo que el proceso de repatriación podría terminar este año.
De concretarse el proceso, el ex general Noriega será puesto a órdenes de la justicia panameña que deberá determinar si le concede medida cautelar de casa por cárcel, para que cumpla sus condenas en Panamá.
Además, deberá enfrentar un proceso por la desaparición del sindicalista Heliodoro Portugal, asesinado en 1970.