El próximo miércoles el ex general, Manuel Antonio Noriega presentará ante un panel de tres jueces del Undécimo Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos argumentos en contra de su extradición a Francia.
La argumentación que sostendrá el ex general es que por se prisionero de guerra debe ser repatriado de inmediato a Panamá, tras haber cumplido con una condena en una cárcel estadounidense, según los documentos judiciales del caso.
Los abogados de Noriega, Frank Rubino y Jon May, han argumentado ante tres jueces federales que su cliente debía ser enviado a Panamá y no a Francia por tratarse de un prisionero de guerra amparado por las disposiciones de la Convención de Ginebra.
Los magistrados han fallado en contra de Noriega desestimando los alegatos de que en Francia no recibiría la protección como prisionero de guerra establecida en la Convención.
Noriega, que fue capturado en 1989 en la invasión de Panamá, recibió una condena de 40 años de prisión que fue rebajada a 30, por haber cumplido cárcel, y luego a 20, por buena conducta, de los que cumplió 17 en septiembre del año pasado.
El militar panameño fue juzgado y condenado en Estados Unidos en 1992 tras ser acusado de permitir el envío a este país de los embarques de cocaína del desaparecido cartel colombiano de Medellín, en la década de los años ochenta.