En la audiencia en la que el Tribunal Correccional de París rechazó la petición para la puesta en libertad del ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega, éste tuvo dos oportunidades para dirigirse al juez y los abogados.
En su primera intervención Noriega cargó contra "Estados Unidos, el policía del mundo", responsable, a su juicio, de estar en el banquillo ante un tribunal francés.
"Soy el general Manuel Antonio Noriega, prisionero de guerra por la invasión por Estados Unidos de Panamá", subrayó antes de reclamar su "condición de jefe de Gobierno de la República de Panamá" en virtud de la cual "poseo inmunidad" y "no creo que deba ser juzgado" en Francia.
En todo caso, el que fuera hombre fuerte de Panamá hasta 1989 mostró su disposición a "colaborar" con el presidente de la corte, al que deseó "que Dios Todopoderoso le dé el espíritu y la sabiduría para juzgar este caso".
Sus abogados habían justificado su liberación por considerar que si sigue en prisión después de haber pasado 20 años entre rejas en Estados Unidos no es por los delitos que se le reprochan en Francia sino "porque se llama Noriega" y porque "lo que interesa es su persona, el político que fue".
El letrado Olivier Metzner se quejó repetidamente de que la extradición de Noriga por Estados Unidos estaba condicionada al "reconocimiento" del estatuto de prisionero de guerra por Francia y también dijo que el ex dictador panameño goza de inmunidad "en tanto que jefe de Estado".
"Es la primera vez en Francia que un jefe de Estado tiene que comparecer ante una jurisdicción", destacó Metzner, que añadió que "Noriega ya ha pagado, y mucho" con el tiempo que ha estado encarcelado en Estados Unidos, y que además su propio país, Panamá, lo reclama, y es allí donde el interesado querría ir.
Afirmó que su cliente debe poder acogerse a la inmunidad de los jefes de Estado, de la misma forma que el líder libio Muamar Gadafi pudo eludir a la justicia francesa en el caso del ataque terrorista contra un avión de línea francés derribado cuando volaba por el desierto del Sahara en 1989.
Los letrados del ex dictador panameño habían hecho saber al tribunal que "un amigo" había puesto a disposición de Noriega un piso en París para la eventualidad de que pudiera salir de la cárcel y estar bajo control judicial a la espera de su juicio.
El próximo día 21 de mayo, el Tribunal de Apelación de París debe dictaminar sobre otro recurso presentado por sus abogados contra su encarcelamiento.