Frank Rubino y Jon May, defensores del ex hombre fuerte de Panamá, presentaron ante un tribunal de Miami la notificación de que recurrirán el fallo judicial ante el Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta (Georgia, Estados Unidos).
El juez William Hoeveler desestimó el "Hábeas Corpus" y mantuvo el proceso de extradición que había suspendido tras una moción de emergencia basada en que el acusado iba a ser liberado antes de terminar de cumplir con su sentencia de 17 años el próximo domingo.
"Alegación que se demostró que no era cierta", dictaminó Hoeveler.
El Undécimo Tribunal de Apelaciones podría ser el último cartucho legal de Noriega para evitar ser enviado a Francia, que lo reclama tras juzgarlo y condenarlo en ausencia a diez años de prisión en 1999, por el lavado de unos 3,1 millones de dólares.
Si pierde su batalla en esa instancia judicial, donde el proceso de apelación normalmente dura entre seis meses y un año, le sería muy cuesta arriba acudir al Tribunal Supremo de Estados Unidos.
El máximo tribunal del país escucha menos del cinco por ciento de ese tipo de casos, dijo a EFE el abogado criminalista, Marc David Seitles.
Noriega, de 73 años, termina el próximo domingo con su sentencia de 17 años en Estados Unidos, por permitir el envío a este país de los embarques de cocaína del desaparecido cartel de Medellín (Colombia) en la década de los ochenta.
La defensa de Noriega reconoce que tras la apelación, el ex general puede pasar en la cárcel más allá del 9 de septiembre.
Según Julio Berrío, las autoridades de Estados Unidos deben brindar un "estatus migratorio especial" al militar panameño para que pueda continuar en ese país después del domingo.