Novelista nicaragüense Sergio Ramírez prepara nueva novela policiaca
Ramírez, participa de la IX Feria Internacional del libro aseguró que el género de la novela policíaca le permite jugar con la imaginación.
El escritor nicaragüense Sergio Ramírez confesó hoy que le gusta mucho el género de la novela policíaca porque permite jugar con la imaginación, y anunció que prepara una segunda entrega del inspector ficticio Dolores Morales de "El cielo llora por mi" (Alfaguara, 2008).
Ramírez, que participa en la IX Feria Internacional del Libro (FIL) de Panamá, dijo en una entrevista con Acan-Efe que la novela negra es complicada, consume tiempo y no es asunto de "silbar a caballo", pero que aun así va a sacar adelante esta segunda historia del inspector Morales.
Explicó que este nuevo ciclo de aventuras de Dolores Morales, un policía antidrogas retirado, exguerrillero sandinista y que ahora es un inspector privado, se enmarca en la Nicaragua contemporánea.
Es una historia que se desarrolla en Managua, donde Morales recibe el encargo de un millonario para investigar un crimen.
El autor de "Castigo divino" (1990) y "La fugitiva" (2011) dijo que está "casi en el primer hervor" de este nuevo trabajo literario y que aunque no quiere dedicarse solo a la línea de la novela negra, le gustaría establecer a este personaje en una saga.
"A mi me gusta mucho porque es jugar con uno mismo, uno juega con su propia imaginación y va creando situaciones que luego tiene que regresar y ver cuál es la congruencia de lo que lleva escrito", indicó.
"Me encanta -agregó- ese autodesafío que me planteo escribiendo una novela de investigación policial, que es como un juguete mecánico que uno tiene que ir armando por piezas, y todas las piezas tienen que ajustar perfectamente para que el muñeco pueda andar", añadió.
Ramírez, que presentará en la Feria de Panamá su libro de cuentos "Flores oscuras" (Alfaguara, 2013), habló también de la "gran revolución digital", un fenómeno que "apenas le vemos la punta del iceberg".
El novelista señaló que hay que poner atención en cómo se va asumir y cómo se está desarrollando esta revolución digital, la cual, expresó, aunque todavía "está en pañales, nos llevará a mundos insospechados que van a sobrepasar nuestra propia vida".
"Hoy ya sabemos la posibilidad totalizadora que tiene el mundo digital, dependemos ahora de pagar absolutamente una cuenta, hacer una compra, escribir un libro, divulgarlo, venderlo (...) en fin, una posibilidad totalizadora", afirmó.