El juzgado segundo municipal suspendió ayer por novena vez la audiencia contra los 16 sindicados por el delito de violencia intrafamiliar contra 24 menores de edad miembros de la denominada secta Los Niños de Dios. Ayer el juez segundo municipal Enrique Pérez decidió suspender la audiencia, cuando la sindicada Nivia de Gudiño no se presentó y la Personera Primera Nigma Muñoz solicitó al tribunal la aplicación de medidas cautelares más severas contra los sindicados, como la detención preventiva para garantizar su comparecencia al juicio.
Muñoz explicó que algunos de los 24 afectados por los maltratos ya han cumplido la mayoría de edad y debieron permanecer en hogares sustitutos y recibir asistencia sicológica para superar los traumas sufridos. La funcionaria judicial criticó la actitud de algunos abogados defensores que han dilatado el proceso y que ha provocado reiteradas posposiciones, lo que ha afectado a los sindicados y a las víctimas de los abusos.
El proceso contra los miembros de la secta los Niños de Dios se inició en el año 1995 a raíz de una denuncia de moradores de la comunidad de Villa Cecilia, Pedregal sobre maltratos a menores de edad. Durante la investigación realizada por la personería primera se determinó que algunos menores eran sometidos a castigos severos, como dejarlos sin comer por varios días, arrodillarlos sobre granos de maíz por horas y encerrarlos en un cuarto oscuro.
Según la denuncia, las órdenes expedidas para ejecutar los castigos eran dadas por el jefe de la secta, César Espino, quien no admitía discusiones y no dejaba salir a los menores del local. A la salida de la audiencia varios de los seguidores de César Espino atacaron al camarógrafo de Telemetro Canal 13, Boris Torres, para que no filmara a los sindicados.