Mirtza Franceschi de Aguilera, quien ayer fue juramentada como magistrada presidenta de la Corte Suprema de Justicia para el período 2000-2001, planteó la necesidad de impulsar modificaciones al Código Judicial, mientras que el presidente saliente, Arturo Hoyos, advirtió que hay que darle a este tribunal la potestad discrecional para la admisión de los amparos de garantías constitucionales.
De acuerdo con Franceschi de Aguilera, el nuevo modelo de gestión judicial hace necesaria la modificación del Código Judicial y demás normas procesales.
Precisó que el proyecto contiene modificaciones procesales y de acceso a la administración de justicia, que serán estudiadas y sometidas a consideración de los juzgadores y profesionales del derecho y sus gremios antes de presentarlo ante la Asamblea Legislativa.
Agregó que fortalecerá la creación de la Oficina de Etica Judicial mediante un proyecto que someterá a consideración del pleno de la Corte.
La magistrada advirtió que son requisitos fundamentales que los jueces ingresen a la carrera judicial que les garantice la inmovilidad de sus cargos, salarios altos que le permitan llevar una vida digna, la prohibición de reducirles sus remuneraciones, imparcialidad política y una conducta pública y privada por “encima de la censuraâ€.
Por su parte, el magistrado saliente, Arturo Hoyos, manifestó que durante su período como presidente de la Corte mejoró la institución, la aisló de la política partidista y fortaleció la independencia judicial.
Durante el acto también fueron juramentados como vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia y presidente de la Sala Civil, Rogelio Fábrega Zarak; y Humberto Collado, en la Sala Penal.
También César Pereira Burgos y Adán Arnulfo Arjona tomaron posesión ante la presidenta de la República, Mireya Moscoso como magistrados en la Sala Penal y Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo, respectivamente.