Regular el establecimiento de los centros de enseñanza superior y definir una política educativa coherente son dos de las acciones que emprenderá el Consejo Nacional de la Educación (CNE), cuyas bases están en definición.
"Se acabaron las políticas educativas incoherentes donde cada sector actuaba de manera separada e independiente", aseguró el viceministro de Educación Miguel Cañizales.
Con la creación del CNE, los diferentes componentes del sistema educativo se articularán de manera coordinada para obtener los mejores resultados para el país.
Este organismo, en el cual las autoridades del Ministerio de Educación (MEDUC) trabajan, regulará las políticas educativas en el país.
Se prevé que a más tardar en el mes de octubre se tengan las bases y en diciembre ponerlo en funcionamiento.
Según Cañizales, garantizará el desarrollo sostenido a todos sus niveles, informó.
Explica que uno de los grandes problemas que han incidido en el pobre y deficiente sistema educativo es que no ha habido coherencia entre los engranajes que componen esta estructura. No se puede segmentar y hablar de cada uno de los elementos separadamente, porque los objetivos finales no se podrían alcanzar, afirma.
Cañizales manifiesta que por ello el Consejo estará integrado por todos los sectores de la educación, básica, media o superior, que actuarán coordinadamente para mejorar la calidad del sistema.
Hasta ahora, afirma Cañizales, no ha habido coherencia en las políticas del MEDUC con las universidades que han actuado sin una coordinación.
Destaca que este sector tan importante en la educación nacional, ha estado aislado del Ministerio de Educación, menoscabando su potencial y actuando a espaldas de nuestra realidad por la falta de coordinación entre los diferentes niveles del sistema.
Sostiene que la educación es un sistema continuo y coordinado donde un nivel alimenta al otro y las acciones inciden positiva o negativamente en el subsiguiente.
Con este Consejo se pretende también crear controles específicos para instalar universidades y evitar lo que ha venido ocurriendo en los últimos años donde se ha producido una proliferación de estos centros sin una planificación coherente que responda a las necesidad de formación del capital humano que necesita el país.
De acuerdo con Cañizales las nuevas autoridades han encontrado siete universidades que no han sido aprobadas y que han quedado pendientes, a las que se les analizan sus documentaciones a fin de definir su futuro.
En los años noventa, el sistema de educación superior sufrió una masificación que se ha extendido hasta este momento, producto de que no se establecieron criterios más específicos.
Ahora las autoridades trabajan en este aspecto y una comisión establecerá cuáles serán los requisitos y controles para que las universidades se establezcan.
Estas medidas se aplicarán a las que ingresen al mercado porque las que están operando ya funcionan bajo la ley vigente.
El Ministerio de Educación otorga los permisos para que estos centros operen, pero la Universidad de Panamá es la encargada de fiscalizar a estas instituciones.
La educación superior por muchos años ha actuado separadamente del resto del sistema educativo.
En el país existe una matricula en estos centros superior a los 125 mil estudiantes.
Actualmente hay más de 23 universidades.
Nuevas universidades serán reguladas
El Consejo Nacional de Educación será el ente que propondrá y regulará las acciones que guiarán la educación nacional en todos sus niveles.