La ministra Lucy Molinar elaboró un anteproyecto de calendario donde establece que los educadores iniciarán labores del 13 al 24 de febrero, una semana antes de los carnavales, mientras que los estudiantes iniciarán el año lectivo el 27 de febrero.
El calendario lo decide el Ministerio de Educación por ley, y los educadores como funcionarios del gobierno deben acatarlo, agregó López.
Por su parte, Andrés Rodríguez, secretario general de la Asociación de Profesores de Panamá (ASOPROF), declaró que el calendario escolar debe programarse viendo las necesidades que existen en cada área para los estudiantes, por eso existen los calendarios diferidos.
Rodríguez afirmó que hay lugares donde la estación lluviosa hace crecer los ríos; en otros sectores, en tiempo de zafra, los estudiantes ayudan a sus padres, por poner ejemplos, y el calendario escolar debería adaptarse a estas necesidades.
"La ministra ha tergiversado el criterio didáctico y científico de un calendario escolar, lo hace para molestar a los docentes, como quien dice, ahora van a trabajar más, como si nosotros no queremos trabajar, ella se cree una paladina de la justicia y nosotros somos los acusadores e injustos", señaló Rodríguez.
El docente denunció que en las escuelas de Panamá no existe el equipo, el material, ni el ambiente necesario, pues los estudiantes deben soportar calor mientras reciben clases pero, según él, la ministra no puede ver claramente porque piensa en ella nada más y en su popularidad.
Agregó que mientras los estudiantes están de vacaciones en el mes de febrero, los educadores, según lo indica la ley, deben recibir un mes de capacitaciones, pero el Ministerio no cumple con esto, solo los convoca para una o dos semanas de seminarios por no gastar dinero, lo que no brinda al educador los resultados positivos para efectos de poder actualizarse.