La posibilidad de que el presidente Ricardo Martinelli aspire a la vicepresidencia de la República durante el 2014, volvió a encender el debate político en el país.
El anuncio efectuado por el ministro de Comercio e Industrias (MICI), Roberto Henríquez, cayó como un balde de agua fría a la clase política, que apenas empieza a digerir la posibilidad de elecciones interpartidarias para escoger a la figura que representará al oficialismo en el 2014.
El anuncio de Henríquez motivó una rápida respuesta de Martinelli, quien a través de la red social Twitter, manifestó que “En teoría, si Varela (Juan Carlos Varela) puede ser presidente siendo vice, igual podría ser de la otra forma”. “Qué quería yo? Ni se me había ocurrido”, agregó el mandatario.
Con sólidos argumentos, el constitucionalista Ítalo Antinori aseguró que esa aspiración le ha sido vedada, por norma constitucional, a todo mandatario de la República.
Explicó que el Artículo 193 de la Carta Magna establece que no podrá ser elegido vicepresidente, el presidente de la República que hubiere desempeñado sus funciones en cualquier tiempo, cuando la elección del vicepresidente de la República sea para el período siguiente al suyo.
Estrategia.
Para el analista político Edwin Cabrera, las declaraciones de Henríquez forman parte de las estrategias aplicadas desde hace unos meses por la directiva de Cambio Democrático (CD), para conocer las reacciones de la clase política panameña.
Según el diputado de CD, Abraham Martínez, no existe impedimento constitucional ni jurídico para que Martinelli corra para el cargo de vicepresidente. En este orden de ideas, el también diputado panameñista Francisco Brea aseguró que no ve ningún tipo de problema.