La implementación del nuevo sistema de pago del metrobús, a través de la tarjeta recargable, pasó la prueba, según los representantes del Gobierno y de la empresa Sonda.
El ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, expresó que "miles de usuarios que habían adquirido su tarjeta con anticipación y sumado sus respectivas recargas, utilizaron el sistema sin mayores contratiempos".

Papadimitriu, quien efectuó un recorrido en la mañana por los diferentes patios de donde salen los autobuses y por varias paradas para dar seguimiento al proceso, dijo que pudo constatar que “se superaron las expectativas, considerando que no habían filas, la mayoría de los usuarios portaban su tarjeta y pocas personas tuvieron inconvenientes”.
Lo peculiar fue ver cómo personas que a falta de no haber podido comprar la tarjeta a tiempo, se vieron en la necesidad de volver a abordar los conocidos “diablos rojos”.
En sectores como Santa Librada, distrito de San Miguelito, el Centro Comercial La Doña, en la 24 de Diciembre y la 5 de Mayo, todos estos puntos de venta, se observó la gran cantidad de personas que a primeras horas formaban las filas para poder recargar sus tarjetas.
Las recargas que van de 50 centésimos a 50 dólares es un proceso que solo demora unos minutos.
Papadimitriu pidió paciencia a los usuarios ante las pequeñas eventualidades que se registraron con el inicio del pago del pasaje mediante tarjeta.
Si bien el inicio de este nuevo sistema no fue tan traumático como las autoridades de Gobierno esperaban, algunos se quejaron porque se tenían que bajar del metrobús, ya que en el validador no se reflejaba el pago de su pasaje.
Confusión.
En la Terminal de Transporte de Albrook se registró una denuncia, donde se habló de que había tarjetas clonadas; sin embargo, esta información fue desmentida por representantes de Sonda, quienes explicaron que lo que sucedió fue que una usuaria colocó la tarjeta en el lugar equivocado dentro del validador y le marcaba error, por eso automáticamente se pensó que era una falsificada.
Pese a estos pequeños inconvenientes, Daniel Guerra, gerente general de dicha empresa, dijo que las personas no tuvieron inconveniente para abordar los buses, puesto que todo se dio con mucha fluidez.
“Para un primer día nosotros esperábamos algo mucho peor, pero ha sido muy positivo”, manifestó Guerra.
Denuncia.
Sin embargo, un grupo de abogados, entre estos Kenny Guerra y Jairo Morán, se acercó a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre para consultar por qué si el contrato señala que las primeras 250 mil tarjetas serían gratis, se estaba cobrando. Indicaron que de no tener respuestas en 30 días presentarán un “habeas data”.
A esto, representantes de Sonda explicaron que en el contrato se establece que las tarjetas serían gratuitas para los estudiantes y jubilados.
Guerra recordó que con esta tarjeta el usuario podrá realizar hasta tres transbordos por espacio de dos horas y media.