Entidades bancarias de España y Centroamérica se instalarán próximamente en el país, a pesar de ser un centro bancario muy regulado e inflexible en ciertas áreas, informó ayer la superintendente de Bancos, Delia Cárdenas. Manifestó que el mes de septiembre tuvo cifras muy alentadoras, debido a que ha aumentado el crédito de consumo del mercado panameño y el área de préstamos hipotecarios, lo que es acorde con el crecimiento que se estima, que va a ser de 3% para este año.
Esta situación, dijo Cárdenas, mantiene a Panamá estable e indica que así como Chile, en Sur América, está bien posicionado, en Centroamérica y el Caribe. Agregó que eso hace que muchos bancos lleguen y de alguna forma hagan un equilibrio en número de las entidades bancarias que se están yendo, porque están saliendo del país bancos europeos y asiáticos, a raíz de lo que ocurrió en Argentina.
A pesar de ello, desde otros países están llegando bancos que con la regionalización de la banca panameña y la llegada de otros centroamericanos, indican que como conocedores del negocio “tenemos a los banqueros muy activos en toda la región”.
Los nuevos bancos han decidido que su calificación en el comercio internacional mejorarán si están en Panamá, enfatizó la funcionaria.
Cárdenas sostuvo que hay algunos proyectos de leyes que está preparando el ministro de Economía y Finanzas y que ayudarán a traer más entidades bancarias al país.
Dijo que hay que aprovechar la ventaja que Panamá es considerado modelo en la prevención del lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
La iglesia se encuentra en una esquina donde pasa desapercibida por las personas, porque frente a la misma se adicionó un segundo y tercer piso justo en la entrada del patio o claustro, debido a que las monjas de la Medalla Milagrosa, que ocupaban el convento, deseaban no ser vistas.
Actualmente, la iglesia se mantendrá como ha estado por años, ya que no hay evidencia gráfica o documentación sobre cómo era antes de anexar los pisos en 1960 ó 1962, indicó el arquitecto Domingo Varela.
Mientras que las instalaciones que ocultan la iglesia continuarán albergando la Fundación de San Felipe Neri, donde funciona un jardín de infancia, biblioteca, talleres de confección, cocina y un teatro.
La fundación está conectada por una puerta que llega a la sacristía. En la sacristía hay unas largas escaleras en forma de caracol que conducen a un balcón donde se ubica el coro.
Para llegar al balcón superior se debe caminar por un pequeño espacio que igual lleva a la torre donde se encuentra la campana de la iglesia. El pasillo que conecta al balcón superior le da la vuelta a la iglesia y está acompañado por vitrales con imágenes religiosas.
La Iglesia San Felipe Neri surgió luego de la destrucción de Panamá La Vieja, al igual que otras órdenes religiosas, que se instalaron en el Casco Antiguo.
El 31 de marzo de 1756 un incendio denominado "Chico" destruye gran parte de la ciudad del Casco Antiguo, acabando parcialmente con los conventos de San Francisco, el de las Monjas de la Concepción, Santo Domingo y la Iglesia San Felipe Neri.
En 1913 se efectuó la restauración completa de la iglesia, bajo la dirección de Sor Bezar, cuyos restos permanecen en una capilla lateral.
Las instalaciones en 1926 fueron sede del Seminario Mayor San José (Seminario Diocesano), pero en 1941 se cierra el seminario debido a la Segunda Guerra Mundial.
Luego en 1947 las instalaciones fueron cedidas a la Pía Sociedad de Misioneras Catequistas de la Medalla Milagrosa, fundada por el monseñor Francisco Beckman. Se creó una guardería, escuela para clases de catequesis, costura y artesanía para adultos. Además, se realizan retiros espirituales durante los fines de semana y monseñor Beckman manda a remodelar el edificio para crear más espacio, destruyendo la parte frontal de la Iglesia.
Para las monjas en 1960 y 1962 se adiciona el segundo y tercer piso sobre la entrada del patio o claustro. Se realizaron cambios en las ventanas de vidrios por las de madera.
Cabe mencionar que en 1974 el edificio funcionó como albergue para estudiantes universitarios provenientes del interior y en 1979 como la Residencia de San Felipe para las personas de la tercera edad.