"Soy un fanático del béisbol, pero nunca más iré al estadio". Así piensa Carlos Ariel Julio hijo, el niño de 11 años que fue al Estadio Nacional el miércoles a disfrutar de su deporte preferido, sin pensar que le esperaba una tragedia.
"Carlitos" estaba ansioso de ver a la selección de béisbol panameña enfrentarse a la poderosa novena de Estados Unidos, pero inesperadamente fue impactado por una fuerte explosión y quedó atrapado entre el humo y una multitud que corría despavorida.
Los fuegos artificiales que eran lanzados para alegrar el ambiente, en vez de iluminar el cielo, cayeron en las gradas de sol del Estadio Nacional, tocando su frágil cuerpo, el de su padre y el de dos vecinos que lo acompañaban.
El sonido de los cohetes se confundía con las notas de nuestro Himno Nacional y antes de escuchar el grito de "play ball", el destino le jugó una mala jugada.
"Yo salí corriendo, ya era muy tarde, ya las cosas estaban muy cerca de nosotros", dijo el niño.
Carlos Julio hijo, recibió heridas de quemaduras de segundo grado en el 2% de su extensión superficial (cara, cuello y tronco posterior), y se está quejando de menos audición en su oído izquierdo, en donde los especialistas observaron un sangrado en la membrana del tímpano, informó la jefa de la Sala de Quemados del Hospital del Niño, Marvis Corro.
Agregó que hay que descartar si existen lesiones en la vista del menor, mientras que su padre Carlos Julio, ya está fuera de peligro, con quemaduras en la parte izquierda de su cara y oreja, pero con problemas de audición.
En un estado más grave se encuentra su vecino, Ricardo Vega, de 41 años, quien ha sido intervenido quirúrgicamente en tres ocasiones en el Complejo Hospitalario de la Caja del Seguro Social.
Vega tiene quemaduras de segundo y tercer grado, en la cara, cuello y tórax. Presenta quemaduras esofágica, en el árbol traquio bronquial, con contusión toráxica y una hemorragia pulmonar.
Por su parte, el vicepresidente Dominador Kaiser Bazán, responsable del Comité Organizador del Torneo Preolímpico, anunció que existieron fallas durante el incidente que provocaron 10 heridos.
Explicó que este fue "un lamentable accidente" y que la situación fue evaluada ayer por miembros de la Policía Nacional, de Operaciones del Tránsito, ambulancias Alerta, SINAPROC y los bomberos.
Para evitar esta situación en el futuro, el Tránsito aumentará el número de unidades y se ha previsto usar tres carriles para el ingreso al estadio y uno libre para la salida.
Se solicitó a los conductores y fanáticos tomar los autobuses gratuitos en la entrada que conducen al estadio y no se permitirá más la utilización de fuegos artificiales en los eventos deportivos.
Por su parte, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Panamá, Leopoldo Mojica, consideró que se trató de un accidente, debido a que el aparato en donde se lanzaban los fuegos de artificio se volteó y éstos tomaron otra dirección.
"Nunca más iré al estadio": Carlitos
Mientras que su vecino, Ricardo Vega, se debate entre la vida y la muerte.