El obispo de Chiriquí, José Luis Lacunza, dijo que confía en las actuaciones de los sacerdotes Adonai Cortés y Carlos de la Cruz, por lo que reprueba las declaraciones del ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, quien manifestó que "algunos dirigentes de la Iglesia católica no están informando con la verdad al país".
Dijo que los sacerdotes en ningún momento han sido líderes de la revuelta, ni la han apoyado, por el contrario, el padre Adinai ha buscado acuerdos entre los indígenas y el Gobierno para resolver el conflicto.
Agregó, que los acerdotes son conscientes de su papel y sienten, igual que la mayoría de los indígenas, que no han sido atendidos.
El obispo Lacunza, quien sirvió de intermediario entre la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y del Derecho del Pueblo Ngöbe Buglé y Campesinos y representantes del Gobierno Central, indicó que ambas partes habían llegado a un acuerdo, alrededor de la medianoche de ayer, para abrir a las 6:00 a.m. la vía Interamericana, una vez se restauraran las telecomunicaciones en el poblado, pero que le sorprende que eso no se dio de esa manera.
Por su parte, la Defensora del Pueblo, Patria Portugal, exhorta al pueblo y al Estado a que reflexionen, y a la Policía Nacional a que actúe con mucha cordura y no se exceda con las medidas de represión.