El ministro de Economía, Ricaurte Vásquez, reveló que esto permitiría tener precios más justos sobre todo en los periodos en que aumenta la generación hidráulica.
Dijo que de esta forma se compraría eficiencia energética, pues si el consumo fue menor, la electricidad oscilaría sobre esta banda.
Pero el agua siempre tiene un costo. "Lo que no puede pasar es que cobres hidro como agua. Por ello tienes que reconocerle algo a esa empresa de generación que te dio precio más bajo, y premiarla", explica.
Reconoció que hay un problema porque el Ente le permitió a las distribuidoras definir el contrato, al dictar políticas energéticas, cuando esa no es su función, sino regular.
El Ente sólo debe asegurar que exista suministro de electricidad, que se cumplan los niveles de confiabilidad y que los precios que se estrablezcan sean competitivos, asegura Vásquez.
No obstante, sostiene que los cambios que proponen es que sea el Estado el que defina la naturaleza del contrato entre generadoras y distribuidoras, según la prioridad que dicte la política eléctrica.
En mayo deben salir a licitación nuevos contratos para nuevas plantas térmicas o hidráulicas, informó.
En el mercado se pautó precio hidráulico en precio término y no se contrató el 100% de la energía que se debía, lo que llevó a que los generadores pudieran pautar el precio en el mercado ocasional, que representa la parte más pequeña del mercado, pero ahora no es así.
En ese mercado el precio lo dicta el último que entra al sistema por el despacho, y resulta el más caro. Entonces los que entraron antes cobran el precio del último, explica el ministro de Economía, Ricaurte Vásquez.