El Gobierno autorizó la unificación del pasaje del transporte colectivo en la ciudad capital a 25 centésimos, mientras que varias organizaciones obreras anunciaron protestas contra esta medida, las cuales se definirán esta semana.
El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, reveló que la consultora Sistemas de Información S.A. que hizo el estudio técnico sobre la unificación del pasaje, recomendó varias alternativas, pero la Junta Directiva de la Autoridad del Tránsito decidió acoger la unificación de la tarifa en 25 centésimos.
Spadafora destacó que el cobro de la tarifa estará condicionado a su reglamentación, la cual se adoptará la próxima semana en una reunión conjunta de la Junta Directiva de la Autoridad del Tránsito, la Cámara Nacional del Transporte y las diversas organizaciones transportistas.
Estas recomendaciones estarán dirigidas a lograr un compromiso formal del mejoramiento del servicio, para satisfacer al usuario.
La decisión de la Autoridad mantiene el pasaje a los estudiantes de escuelas secundarias en 10 centésimos y el transporte gratis a los estudiantes de primaria.
A partir del momento en que se implemente la unificación, los pasajeros de Pedregal, Tocumen, Las Mañanitas, Ciudad Bolívar y otras rutas que pagan más de 25 centésimos en su recorrido completo, saldrán beneficiados con esta medida.
El Gobierno, a través de la Autoridad, implementará una serie de acciones para garantizar el cumplimiento de las medidas exigidas y en tal sentido se pretende nombrar a unos 50 inspectores para uniformar y orientar a los conductores para que le dispensen un buen trato a los usuarios.
Los transportistas también deben comprometerse a sacar de circulación todo el equipo rodante que no esté en condiciones de prestar un servicio cómodo y seguro, para lo cual la Autoridad tendrá los mecanismos de supervisión.
Para el secretario general de la Central de Trabajadores de Panamá, Mariano Mena, la unificación del pasaje aprobada por el Gobierno significa que la presidenta Mireya Moscoso tiene un "discurso de pobre para beneficiar a los ricos".
Mena dijo que esta medida beneficia a los ricos del transporte colectivo que no tienen uno sino una flota de vehículos.
Reiteró que la Central de Trabajadores de Panamá rechaza enérgicamente este aumento, en virtud que el mismo va en beneficio de un grupo muy reducido de la población panameña y en perjuicio de los intereses de las grandes mayorías del país.
Agregó que el Consejo Nacional de los Trabajadores Organizados (CoNATO) podría tomar una decisión para contrarrestar este "regalo" que le ha dado el Gobierno a los trabajadores a pocas horas de celebrarse el Día Internacional del Trabajo, lo que se sumaría a un posible alza en las tarifas de la energía eléctrica.
Mena descartó que dentro de las protestas se considere atentar contra las unidades del transporte, ya que a diferencia de la vez anterior cuando los transportistas intentaron cobrar los 25 centésimos unilateralmente, en esta oportunidad esta medida se hace con la anuencia de las autoridades.
Por su parte, el secretario general de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CoNUSI), Gabriel Castillo, reiteró que el Gobierno contradice con sus hechos las promesas de que gobernaría para los pobres.
Señaló que esta decisión es una concesión que está dando el Gobierno a la "casta" del transporte que se ha valido del chantaje y la presión para obtener sus objetivos.
Castillo acotó que todo el mundo sabe que los transportistas tienen "flotas" tanto en el servicio colectivo como en el selectivo y otros ingresos que le permiten otro nivel de vida y que en algunos casos les facilita ser candidatos a legislador.
Afirmó que el 1 de mayo, fecha en que se celebra el Día del Trabajo, será propicia para que el movimiento sindical anuncie las acciones a seguir para rechazar el alza en las tarifas.
En tanto, el secretario general de la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP), Leandro Avila, señaló que tomando en cuenta la última revisión de la tarifas y el constante aumento del combustible y los repuestos, "puede que amerite un aumento en el pasaje".
Avila reconoció que la situación es difícil en estos momentos para los servidores públicos que no reciben un aumento salarial y para los que no tienen una fuente de empleo, sin embargo, también solicitó a los transportistas un compromiso para mejorar las condiciones de los buses.
Por su lado, el empresario Felipe Rodríguez indicó que si la recomendación de alza proviene de un estudio, como en efecto se hizo y tomando en cuenta los años que no se aumenta el pasaje, habría que aceptar la medida.
Sin embargo, dijo que esta decisión se toma en un momento "inconveniente", por la situación económica del país y por el incremento en otros servicios públicos como la energía eléctrica y la telefonía.
Rodríguez pidió a los transportistas que se comprometan a mejorar el servicio que le brindan al usuario para justificar el alza de las tarifas.