Washington.- Desde los alevosos ataques contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington, la Organización de los Estados Americanos (OEA) se dedicó a redoblar esfuerzos para acelerar la adopción de una Convención Interamericana contra el Terrorismo.
El embajador de Panamá, Juan Manuel Castulovich, que preside la Comisión de Seguridad Hemisférica ya inició las gestiones para convencer a sus colegas del Consejo Permanente de la "obvia necesidad" de adelantar la fecha de una gran conferencia para estrechar la seguridad interna de los 34 países miembros, programada para el año 2004 en México.
Asimismo, el secretario general de la OEA, el expresidente colombiano César Gaviria, considera que las circunstancias actuales ameritan un enérgico esfuerzo por parte del organismo regional para adoptar un nuevo instrumento jurídico que haría obligatorio el cumplimiento de las medidas antiterroristas en el continente, tanto en el campo de la seguridad, como en el jurídico y financiero.
"A la Comisión de Seguridad Hemisférica le corresponde ahora un papel protagónico para instar la adopción de la convención que incluya todos los temas relacionados con las medidas de seguridad contra el terrorismo, así como los aspectos jurídicos y financieros", declaró Gaviria en una conversación con El Panamá América.
"Es cierto que cuando la OEA comenzó a tratar el tema del terrorismo, se tardó en crear los mecanismos pertinentes, pero ahora están marchando", dijo. Preguntado sobre qué papel jugará la Junta Interamericana de Defensa, Gaviria señaló que se trataba de un organismo esencialmente asesor y que su nuevo papel aún no está definido.
Países como Panamá, que no tienen ejército, y México, que durante los años en que la mayoría de los miembros de la junta representaban dictaduras militares, continúan reticentes en otorgarle una posición de mayor relieve en el sistema interamericano.
Por su parte, Castulovich dijo que su comité se reunirá el lunes para avanzar en la tarea de obtener el consentimiento de todos los países para adelantar la conferencia del 2004 para el 2003 o para el próximo año. Según ha informado el embajador, ahora se requiere "la reestructuración de la organización para adecuarla a las nuevas realidades que vive el continente, principalmente marcada por las directrices emanadas de las Cumbres de las Américas y por los acontecimientos que hemos vivido recientemente".