Washington.- Un serio deterioro en la situación política de Haití llevará al embajador Luigi Einaudi, secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), a la isla caribeña para tratar de promover un diálogo entre el gobierno y la oposición.
La presencia de Einaudi fue solicitada por el gobierno del presidente René Preval y endosada por una resolución del Consejo Permanente de la OEA, según anunció hoy el secretario general, el ex presidente colombiano César Gaviria.
"Estamos trabajando todavía en los temas principales y en los detalles del proceso de diálogo, y esperamos encontrar formas de involucrar una amplia gama de partidos políticos y de la sociedad civil," entonó Einaudi, quien viajará a Puerto Príncipe mañana.
La nueva crisis haitiana impidió que el ex embajador de Estados Unidos ante la OEA asistiera a una reunión programada en Panamá sobre la implementación de la Convención Interamericana contra la Corrupción.
Faltando menos de dos meses para las elecciones presidenciales, el gobierno del presidente Preval solicitó "con debida urgencia" la presencia de Einaudi para que éste actúe de intermediario entre las distintas facciones políticas que aún se disputan los resultados de una reciente contienda parlamentaria.
Einaudi, un veterano diplomático que se destacó por su labor de mediador en el diferendo limítrofe entre Perú y Ecuador, encabezará una misión de la
OEA a Puerto Príncipe, con el fin de lograr un diálogo entre el gobierno y la oposición para resolver diferencias surgidas a raíz de las elecciones parlamentarias del 21 de mayo.
Se espera que en lugar de Einaudi, la OEA envíe al director del departamento jurídico, el abogado chileno Enrique Lagos, pero funcionarios del organismo regional dijeron que aún no han tomado una decisión definitiva, a pesar que la conferencia sobre la corrupción está supuesta a iniciarse esta semana.
Un "taller de trabajo" correspondiente se realizará subsecuentemente en Managua, Nicaragua, y un tercero en Lima, Perú, indicaron los funcionarios de la OEA.
Uno de los objetivos de este programa de difusión es tratar de identificar la legislación de distintos países latinoamericanos, con el fin de lograr unos patrones comunes que facilitarán a las autoridades su labor de investigar y enjuiciar a personas culpables de lavado de dinero, tránsito ilícito de armas y narcotráfico, entre otros crímenes.