Los errores cometidos en los protocolos que deben seguir en las operaciones especiales pudieron haber sido lo que motivó el enfrentamiento entre unidades del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) en los manglares de Puerto Caimito, distrito de La Chorrera, y provocó la muerte del cabo Josué Meneses.
Por esta razón, las acusaciones pudieran apuntar hacia un posible acto de negligencia por parte de los oficiales de alto mando dentro del Senan y que dieron la orden de realizar esta operación especial antinarcóticos.
De acuerdo con una fuente allegada a las investigaciones, en dicha operación técnica no se hicieron las coordinaciones con las autoridades judiciales, ya que no contaban con funcionarios de instrucción para poder judicializar los resultados que pudiera haber arrojado la acción.
Tampoco se efectuó la comunicación correspondiente con las unidades del Senan que realizan la vigilancia permanente en el lugar.
El intercambio de disparos se dio cuando las fuerzas especiales entraban al área de los manglares y se encontraron de frente con los efectivos que vigilaban el área en horas de la noche del miércoles 8 de octubre.
Una falsa alarma
La operación misma se originó de una llamada anónima, que al final resultó ser un dato falso.
Se trató de una información, aparentemente, de moradores del lugar, que revelaba el posible desembarque de droga, que iba a ser custodiado por pandilleros, sin embargo, cuando llegaron las unidades se percataron de que era falso.
No fue accidental
El señor Ulices Meneses, padre del cabo fallecido en el incidente, habló en TVN Noticias y aseguró que la muerte de su hijo no fue por confusión.
Dijo que el disparo se lo propinaron a corta distancia y en el ojo, lo que califica como un encargo, por ser francotirador.
Cuestionó el hecho de que la unidad que le disparó a su hijo no esté detenida, está libre en su casa.