Nación

Oficialismo pretende regular a los medios


Después de varias semanas de ataques a los medios de comunicación y periodistas a los cuales ha calificado de "chantajistas que viven de la sangre y el dolor", el legislador Francisco Ameglio, del Partido Arnulfista, presentó ayer ante el pleno de la Asamblea Legislativa un proyecto de ley mediante el cual se pretende regular algunos programas y escenas.
La iniciativa oficialista que pretende modificar los artículos 485 y 577 del Código de la Familia sería remitida a la Comisión de la Mujer y la Familia o Derechos Humanos para luego ser discutida con urgencia notoria una vez se presente a segundo debate.
Tanto Winston Robles, director de La Prensa, como Ebrahim Asvat, director del diario El Siglo, no tardaron en rechazar y criticar esta iniciativa, que trata de aplicar la censura previa y afecta la libertad de expresión y de prensa en el país.
Ayer el legislador Ameglio lanzó un reto a los propietarios de los medios de comunicación para que se acerquen a discutir esta propuesta porque está seguro que será aprobada.
El texto del proyecto establece la prohibición a la difusión de programas, mensajes o propagandas que contengan apología del delito. Con respecto a la difusión de programas o publicación de noticias, mensajes o propagandas que contengan pornografía, violencia gráfica y mutilación, se hará entre las once de la noche y la cuatro de la madrugada.
La propuesta dispone que si se trata de una publicación, periódico o revista, la portada debe estar cubierta totalmente por una hoja impresa con indicación que no es apta para menores de edad y que las imágenes que el público verá podrían herir susceptibilidades.
Quienes violen estas normas serán sancionados con una multa equivalente al total de la pauta publicitaria de la edición o emisión de la publicación o programa en cuestión; en caso de reincidencia, la multa se incrementará hasta diez veces del valor de la pauta.
Se permitirá la publicación de imágenes trágicas de muerte, mutilación o violencia gráfica que se difundan con fines noticiosos de interés público o cultural y que de manera explícita identifiquen a la víctima involucrada en el caso que se cuente con la autorización escrita de alguno de sus parientes. Ameglio dijo que si no apoyan el proyecto, los legisladores incurrirían en una muestra de debilidad y complicidad moral "ante la ignominia y la miseria de quienes viven del chantaje, la sangre y el dolor".
Indicó que las publicaciones que se hacen en los medios de comunicación inducen a la descomposición y la insensibilidad moral de la sociedad, ya que la violencia callejera, los robos, las violaciones carnales, los asaltos, la corrupción rampante a todos los niveles de la sociedad no se pueden combatir con toletes y pistolas solamente, pues hay que detenerlos en un esfuerzo mancomunado de todos los panameños.
Mientras Ebrahim Asvat, presidente del diario El Siglo, califica el anteproyecto como una "ley talibán", Winston Robles, director de La Prensa, está convencido de que el objetivo de proteger el derecho a la integridad psíquica, moral y el respeto a la dignidad humana, se logra con ética y no con la censura previa.
Para Robles, la censura previa que pretende el anteproyecto, le añade a una publicación un ingrediente adicional: la tentación del morbo. Le parece una vergüenza que Panamá trate de establecer un régimen de censura previa mediante este anteproyecto de ley y que a estas alturas del Siglo XXI se traten de establecer leyes de la época medieval. Además de que es violatorio de la Constitución y la Convención Interamericana de Derechos Humanos, la sociedad decide qué medio adquiere, qué notas lee, y quien lo prohíbe lo que hace es darle un estímulo adicional a este tipo de publicaciones que desean prohibir.
El tema será objeto de discusión nada cordial en la Sociedad Interamericana de Prensa, en el Comité de Protección de Periodistas y otros organismos internacionales, advirtió Robles. Por su parte, Ebrahim Asvat, señaló respecto al anteproyecto que es un atentado a la libertad de expresión y a la de prensa.
Al tratar de buscar un porqué de un anteproyecto de esta naturaleza, señaló a veces hay legisladores y funcionarios generadores de opinión pública que tienen conflictos para lidiar con temas como la democracia, seguridad pública y las libertades de expresión y de prensa. Pese a que el país tiene ya un proyecto de democratización, de desmilitarización y de establecimiento de la libertad de prensa y expresión, insisten en arremeter contra los medios de comunicación, tratando de imponerles controles.
Denominó al anteproyecto la "Ley talibán", que básicamente pretende tratar de controlar las libertades individuales, de opinión, e impedir que las personas vean las situaciones críticas que se viven en un país, predominantemente visual. Esto no es otra cosa que tratar de traer costumbres de otras latitudes, como de Afganistán, sustentó Asvat.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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